domingo, 28 de junio de 2009

UNA ELECCION ENTRE OPUESTOS: ANGEL CAPPA VS. CARUSO LOMBARDI Isidorito o la utopía Los empresarios japoneses, que son unos vivos bárbaros, insisten en

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UNA ELECCION ENTRE OPUESTOS: ANGEL CAPPA VS. CARUSO LOMBARDI
Isidorito o la utopía
Los empresarios japoneses, que son unos vivos bárbaros, insisten en jugar a algún deporte con sus posibles socios antes de firmar un contrato. No se trata de fanatismo por la vida sana o un bruto narcisismo a lo Menem. Los astutos nipones saben que los hombres son ellos mismos, sin máscaras, solo en situaciones límite... y a la hora de definir los porotos en un partido peleado.
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Por Hugo Asch | 28.06.2009 | 05:00

“El hombre puede elegir en un sentido u otro, pero lo único que no puede hacer es no elegir”

Jean Paul Sartre (1905-1980)



Los empresarios japoneses, que son unos vivos bárbaros, insisten en jugar a algún deporte con sus posibles socios antes de firmar un contrato. No se trata de fanatismo por la vida sana o un bruto narcisismo a lo Menem, que en sus buenos tiempos hacía que los hoyos de golf persiguieran a sus pelotitas, los arqueros esquivaran sus remates y sus raquetazos definieran cada set. Los astutos nipones saben que los hombres son ellos mismos, sin máscaras, solo en situaciones límite... y a la hora de definir los porotos en un partido peleado. Es esa puja la que les permite detectar las señales típicas del desleal, el tramposo, el mezquino o el voraz. Es verdad nomás, muchachos: se juega como se vive.

Ricardo Caruso Lombardi es simpático, entrador. El porteño rápido para los negocios, egoísta, fanfarrón; hábil para tejer alianzas, comprar barato, vender caro, quedarse con la parte del león y salir de fiesta con su cliente hasta el amanecer. Un estereotipo que Dante Quinterno inmortalizó en su Isidoro Cañones, aquel personaje de la tira Patoruzú que, por alguna extraña razón, se convirtió en ídolo nacional con revista y película propias. Isidorito, su versión infantil, es la que más se parece al DT juguetón que nunca da puntada sin hilo.

Angel Cappa es su contracara: alto, flaco, de bajo perfil. Un muchacho old fashion, bien de barrio; respetuoso de los sagrados códigos de amistad entre varones, aficionado a la lectura, al rito de las charlas de café y al fútbol bien jugado, un compromiso estético que nadie debería resignar –cree–, ni siquiera en las malas. Un principista naíf y de amable discurso, salvo cuando dirige y los árbitros le cobran mal: entonces sí, maldice con furia, como cualquier hijo de vecino. Los años le enseñaron cómo sobrellevar con dignidad la incomprensión que instala el fracaso, pero lo que hoy debe soportar estoicamente es la sobrevaloración que provoca su éxito. Algunos periodistas lo tratan como si fuese el Dalai Lama, Heidegger o un teórico de la revolución. Angel se sorprende, sonríe y les responde lo mejor que puede, sereno pero turbado. En fin... será la falta de costumbre.

Caruso y Cappa son los técnicos que más han dado que hablar a la prensa en la temporada. Los dos arrancaron de la nada, sin chances casi, y con jugadores que venían de campañas espantosas. Babington, el presidente de Huracán, tomó como una humorada la pretensión de su nuevo técnico, que le pedía un plus por salir campeón antes de firmar. Confiaba en que las cosas mejoraran, sí; pero ni soñaba con una campaña histórica como ésta. Lo mismo pasó con Caruso. Agarró a un Racing caído y lo dejó afuera de todos los males gracias a una nueva mística, electrodomésticos de canje como premio y un exótico discurso ganador, anabolizado con la rotunda elocuencia de quién ignora la duda. ¡Milagro!

Revisando You Tube, uno puede confirmar las diferencias de estilo entre uno y otro. El video más reciente de Caruso lo muestra como estrella del sketch Los Reclutas, en el programa de Tinelli. Allí canta, actúa y se burla de sí mismo, sin pudor. Quizá pronto se sumen los tortazos que intercambió en cámara con las chicas de Fanáticas, el programa femenino de fútbol; su show disfrazado de Super Mario Bros en Gol de Medianoche, o la charla con Chiche Gelblung donde recordó cómo sedujo a su actual mujer al volante de su Fiat 600. También puede verse el corto que mandó hacer para motivar a su plantel, desbordante de guerreros espartanos, lanzazos, sangre, gritos y pierna fuerte. Conmovedor.

Cappa también aparece en You Tube. En un video opina sobre la Ley de radiodifusión, en otro reflexiona sobre su exilio y en un tercero aparece un tal Ber Stinco, autor de Angelito, una balada especialmente dedicada. “Sale Cappa y que la espada la usen los demás / Angel va desarmado, solo quiere jugar”, dice la letra. Otra película, claro.

Caruso especula, hace números. Calcula lo que tiene, lo que quiere, lo que le sobra y lo que le queda. Lo hace muy bien. Es organizado, tiene buen ojo para elegir y aunque en Racing llegó a jugar con media docena de zagueros centrales, conoce su oficio. Sobreactúa, pero sabe. Aburre, pero cumple.

Cappa baja línea. Convence al grupo y desarrolla una idea a partir del aporte grupal. Los hace jugar lindo. El gran enemigo que tiene su causa es la opacidad individual, lo que en fútbol se llama “una mala tarde”. Ahí sí, no hay estructura que lo salve. Sin la guitarra de Hendrix su trío podía sonar como cualquier otro. Y, sí: sin Pastore, Bolatti o Defederico este Huracán sería una brisita. No ganaría seguramente, aunque cierto es que tampoco daría pudor verlo jugar, como sí ha sucedido más de una vez con el heroico Racing de Caruso.

¿A quién le pongo el voto? ¿A la platisticidad cáppica o al rigor carusiano? Si es por placer, no tengo dudas; si es por eficiencia, tampoco. Es el viejo duelo entre la convicción y el sistema, la idea o lo posible, la improvisación o la seguridad de la partitura. La utopía contra la tabla del dos.

¿Entonces? Les doy las gracias a ambos; pero mi respeto y mi voto se los doy a uno solo. Y no me importa nada que pierda, compatriotas. Ni hoy, ni muchísimo menos la semana que viene.

miércoles, 24 de junio de 2009

el matrimonio arnolfi y las meninas

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seria interesante descubrir las similitudes y diferencias entre las meninas y el matrimonio Arnolfi
Reconocer el arte como un espejo de las diferentes épocas en el que se reflejan las particularidades de cada una de ellas, para luego realizar una actividad de pintura en torno a la obra de Jan van Eyck.


Desde siempre el arte ha reflejado los aspectos más destacados de las distintas épocas. Es así como en la actualidad, por ejemplo, artistas de diferentes disciplinas indagan en los más variados campos de la sociedad, como la ciencia y la tecnología, entre otros.

Esta cercanía entre arte y ciencia, o arte y tecnología, o arte y sociedad, no es algo nuevo. Hace ya muchos siglos el arte, y particularmente la pintura, han aglutinado esta fusión entre arte y otras disciplinas. Ejemplo de esto es la magnífica obra que se titula “El Matrimonio Arnolfini”, que se encuentra actualmente en el National.Gallery de Londres, pintada por el notable artista flamenco Jan van Eyck en 1434.
Esta obra es un claro ejemplo de cómo la pintura del siglo XV, giró su mirada desde lo religioso a lo terrenal, hacia el mundo cotidiano, acercándose al espacio íntimo de las familias adineradas.
Acá estamos en presencia de los señores Arnolfini en un momento muy trascendente de sus vidas: el momento en que se están casando. No se encuentran en una iglesia, sino que están en su propia habitación que tiene varias simbologías muy interesantes por descubrir. Una de ellas es justamente el gesto que realiza el señor Giovanni Arnolfini con su mano derecha evidenciando que está contrayendo matrimonio con su mujer, Giovanna Cenami.
Otros símbolos importantes en la obra son la vela en el candelabro, que representa la presencia de Dios; las manos, que simbolizan la entrega y la confianza; y el perro, como símbolo de fidelidad.
Pero sin lugar a dudas el elemento más llamativo dentro de la obra es el espejo convexo que se encuentra en la pared del fondo de la habitación. En él se observan algunas personas, entre las que se encuentra el autor de la obra, el pintor Jan van Eyck, quien aparece como testigo del matrimonio.
Esta magnífica obra no sólo nos devela parte importante de la vida cotidiana del siglo XV, a través del mobiliario y la moda que aparece en el cuadro, sino que también se reflejan los grupos sociales y pensamientos religiosos de esta notable época.
Por otro lado, es importante destacar que Jan van Eyck tuvo una activa participación en la invención del óleo, lo que se evidencia en esta pintura, fundamentalmente, en el tratamiento de los objetos y la atmósfera lograda en la obra.

martes, 23 de junio de 2009

LAS PALABRAS SE RE-UNEN EN EL CUERPO. UNA LECTURA DE HULLABLANCA, DE MARITZA KUSANOVIC

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... hay que dar la cara
en este territorio
de majadas...
Julio José “Mochi” Leite, “Interrogante”

Resumen:
Proponemos un recorrido por Hullablanca, de Maritza Kusanovic, para demostrar que en esta obra la voz enunciadora manifiesta su voluntad de creación de una patria poética desde y en la propia poesía. Para ello, recurre a la deconstrucción del lenguaje natural a fin de lograr en el lector el extrañamiento locacional y la ilusión de aniquilación del espacio conocido. De esta manera, se autoriza la re-creación de un lugar nuevo, una patria poética ubicada en el corazón mismo de la poesía, que permite el tránsito de/entre pares hacia la universalidad del mensaje.


Introducción:
Decidir la lectura de Hullablanca implica considerar la existencia de la poesía como sendero que nos permite transitar por las voluntades y los deseos de la voz que enuncia, pero al mismo tiempo considerar la posibilidad de esa voz como síntesis de muchas otras ubicadas en el espacio de producción y recepción de la obra. Esta conciencia de ser “voz de voces” motiva en la escritura la necesidad de construcción de un mensaje significativo, portador de acciones, un mensaje-verbo que genere nuevas significaciones en el universo ideológico del poeta y sus contemporáneos.
De esta manera, es posible leer la obra como una construcción progresiva de un espacio alternativo, metapoético en principio, que permita ese libre accionar constructor. Para ello, la poeta despliega una serie de recursos centrados en el uso del lenguaje –arma y herramienta- que apelan a la capacidad de crítica del lector y a la necesidad de común-unión como indicador de superación de la especie. Juntos, poeta y destinatario, podrán sincronizar coordenadas para referir un espacio nuevo, una patria poética, generada desde las ruinas de un sistema social literaturizado que antes de colapsar cobró lo más caro del hombre: su humanidad. Será poética porque es la palabra literaria la única capaz de albergar las diferencias que otrora destruyeron un cosmos endeble. La palabra literaria es flexible y ahuecada, es el vientre que permitirá el nacimiento de la nueva generación (no reparadora, sino reconstructora) y al mismo tiempo es el cuerpo que las contendrá. La palabra literaria es inmune a las fronterizaciones geográficas, políticas y sociales; es “un pulsosemejante a todosdiferente a cada uno”, es la permeabilidad de lo común. Desde el caos inicial hasta la re-generación de la estirpe, la palabra será testigo y posibilidad.


Primera Etapa: del génesis apocalíptico a la aniquilación de la especie

El inicio de Hullablanca sitúa al lector en un espacio original, un génesis poético plagado de incertidumbres y arreferencialidades. Verbos enunciativos cuyo sujeto aparece elidido se colocan en posición evidenciada y postulan la ilusión de oralidad en la brevedad del no-espacio. Sin embargo, las posibilidades de acción colocan a una tercera persona en un plano superior, poseen un conocimiento más genuino de lo natural. Se desplazan desde un punto no conocido hasta el presente de la voz y su contexto, un inframundo que apenas asoma pero que –sabemos- contiene a un Nosotros que en esta instancia se limita a la expectación:

...dicen que el latido sabe a ellos / dantesinos vienen / tocandofondo golpeancírculos atraviesan / nos infierno... (1)

A medida que se avanza en el recorrido por los poemas, ese Nosotros será caracterizado bajo el signo de lo providencial. La aparente pasividad del primer poema queda ahora explicada por la etapa primigenia de conformación de esa especie; emerge desde un espacio-tiempo mítico que se abre como “intuiciónfutura”. El cuerpo va cobrando vida desde los misterios de la progenitura y el misterio es Instinto que ordena accionar sobre la inacción:

...es el tercertiempo / en lo habitable elagua / es progenitura y seabre / (...) / beberemos / hasta entender laSed... (6)
...se nos concede lamira / tormenten / sobre los desiertos... (3)

Concomitante a esta aparición, en el mismo marco los seres-que-ya-son inician el camino de la autofagocitación dionisíaca que será el sello de la aniquilación final. Se contraponen, entonces, inicios y finales, corolarios caóticos y preámbulos cósmicos, y todo convive en un cuerpo surgiente:

... los cebados en la / piern’arrancada / peligran perono sueltan / pedazo desquit’el cielo / trozan tironesdehígado / mordisquean no sueltan / incisivos delhambre... (42)
...dedos en manadas / arrancan presas / sus manos en el cordero... (43)

El cuerpo ya nacido se hace cargo, carga con una marca animal monstruosa de la bacanal antropofagia, la voz poética pronuncia y se decide a la acción:
...¿y si esta boca montara / la batalla?... (11)

Segunda Etapa: Ellos y Nosotros, la lucha por el espacio y la corporidad surgiente

Se entabla entonces en el desierto del cuerpo la batalla entre el Ellos y el Nosotros. La arenga remite nuevamente a lo original pero ahora se suma también el mandato ancestral; es necesario que los sobrevivientes retomen la palabra primera y liberadora:

...y nacernos / porque tendremos / que parir a Nuestros Padres / los del Antiguo Sueño... (16)
... seanvueltos / ensupoder lleven / la furia del vientre / liberen... (17)

La palabra se deconstruye para comenzar a construir, progresivamente, un nuevo lenguaje que codifique la lucha, el duelo. Un yo-poeta que se incluye en el Nosotros y que, utilizando el poder de la palabra, única arma posible, y que ahora ya es cuerpo, no se enfrente al Ellos. Ese poder adoctrina y muestra que la única posibilidad común a todos, semejante, es el decir poético, que se eleva de entre las ruinas.

...cuando cicatricesaguas / del cansancio cargan / los sangrantes del costadopecho / cuelgan niñoshasta / que madur’el cielo / lluvia de mis idénticos... (19)

El espacio de la lucha oscura es un exterior negro, un espacio parturiento que al mismo tiempo sabe latente la muerte, destino posible de todos. Y el mirar otorgado por el Instinto en un primer momento ve que “la misma escena nos mata...” (24).
Los antes “expulsados” son ahora quienes encuentran, por fin, el signo vital en la acción. El supramandato ordena memoria; memoria y palabra entonces devienen escudo en la batalla. Proteger del olvido significa victoria, clave de supervivencia del grupo que desde este punto reafirma y legitima al cuerpo como “su” lugar natural. La ubicación, ahora sí, se solidifica y otorga –revitalizado- el poder del mirar:

. ..el ojo s’está haciendo / aguas de lamemoria / lo vemos todo... (34)


Tercera Etapa: re-construcción del espacio bajo el signo de la lluvia

Una vez que el cuerpo-sujeto colectivo se reafirma en esta saga, aparecen más frecuentemente las marcas que señalan la aparición del espacio que se habitará y desde el cual se proyecta la posibilidad de la alternativa de acción. Llegados a este punto, es dable retomar el campo semántico vinculado a la lluvia, y que aparece desde el primer poema.
Los que “saben hacer la lluvia” son aquellos a quienes el Instinto les ordena: “tormenten sobre los desiertos”. El agua en demasía destruye, pero también purifica; es progenitura del tercertiempo y es barro que arrasa con el caos. Encausar la fuerza del agua es encausar la fuerza de (para) la acción. La tormenta furiosa destruyó las individualidades que no se proyectaron hacia el Nosotros aguerrido y ahora es alimento. El símbolo, ambivalente, re-une y oxigena.

... en los huesos la masa / se torna un pan definido... (45)

Agua nutricia, cuerpo que re-une y aúna, fuerza de acción, palabra poética: son los elementos que se entraman y se vuelven uno. La memoria resignifica el pasado violento y lo trae, permanente, al presente del cuerpo; nada se borra, los errores permanecen en rastros que orientan la nueva dirección:

...conversos a la carnicería / nohemos olvidado cómo / se caz’al al animal recordamos / cuántohay que hundirse... (55)

Se habita ahora en un mundo más claro que sin embargo no por ello resulta estable. La necesidad del compromiso práctico no sólo no se agota: agita, pervive y reafirma el mandato. Un nuevo espacio ha sido creado en y por el lenguaje poético, y el sujeto habita allí.
La historia es cíclica y propende a la repetición del error. Sólo el lenguaje, que también es río, tendrá el poder de conjurar la hipocresía y denunciar la inminente impostura del Nosotros que, finalmente, es sólo tránsito.

...hemos del volver al río / hombres lavarán niñasmujeres / lavarán hombresniños se / lavarán la máscara / es muchos rostros... (60)


Conclusiones provisorias
Decidida la lectura de Hullablanca, se vuelve experiencia estética que repone la propia visión acerca de las tensiones del humano vivir entre humanos. El conflicto no es monstruoso pero permite mostrar sin máscaras la esencia del hombre; enfrentándola es que el conflicto es posibilidad de superación, aunque provisoria, de la especie.
En este contexto arrefencial, la palabra poética funciona como medio y fin en la construcción de sentido. Es preciso desterrar lo antiguo, lo hipócrita, para desconocerlo y recién entonces proyectar la posibilidad de reconstrucción del cosmos. En ese espacio alternativo el Nosotros podrá moverse y habitar, y al mismo tiempo deberá protegerse y protegerlo de posibles efectos desestabilizadores manados desde el interior del espacio.
Hullablanca apela a nuestra capacidad de crítica y de re-generación. La lectura de la obra es una decisión que implica posicionamiento respecto del mundo allí enunciado, refractario de una supuesta realidad racional. Se avanza en el recorrido y asistimos a la destrucción de postulados que luego nos servirán como simiente de una nueva construcción que, por su carácter colectivo, nos alivia. Y sin embargo, al concluirla, es imposible no sentir la fría certeza de que, quizás en un tiempo próximo o remoto, todo vuelva a comenzar.

Patricia Vega
Abril de 2009


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martes, 16 de junio de 2009

como redactar un articulo cientifico. por Alida Ribbi-Jaffé

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Todo el que está o haya estado relacionado con la actividad científica, no dudará en considerar el artículo científico como
parte esencial del proceso de investigación, tan importante como la investigación misma. La formación de un investigador no
termina en e laboratorio; solo se considera completa, cuando el investigador adquiere la capacidad de expresar sus resultados
en forma escrita y publicarlos.

A pesar de la importancia de éste tipo de prácticas en la formación de jóvenes científicos, no se conocen cursos de redacción
científica en Venezuela. Por ésta razón y respondiendo a una verdadera inquietud por mejorar la calidad de nuestros artículos
científicos, el servicio de Redacción Científica del CONICIT ha preparado un breve instructivo, dirigido a investigadores y
estudiantes conscientes de la necesidad de un arte para la expresión escrita del conocimiento científico.

SU PRIMER GARABATO: EL BORRADOR

Si ya decidió dar el primer paso, debe haber pensado en un título provisional para su trabajo y debe haber considerado el
nivel de la audiencia par la que usted escribe. Entonces, usted debe tener ya un criterio para determinar cuáles términos o
procedimientos necesitan definición o descripción y cuáles no. En todo momento, piense en el lector y oriente sus pensamientos y palabras a una audiencia de “especialistas moderados”.

Escriba rápido, en forma simple y sin preocuparse demasiado por el estilo o la gramática. Los detalles gramaticales pueden
esperar, sin embargo, trate de usar la persona, tiempo voz apropiados: El yo o nosotros para describir lo que usted hizo, el
usted o imperativo para las instrucciones (“se colocó el portaobjeto...”), y la tercera persona para describir lo que ocurrió. El
tiempo pasado es más adecuado para describir las observaciones, acciones concluidas y conclusiones específicas; el presente
es más correcto para generalizaciones ya publicadas y de validez general. Prefiera la voz activa (“removimos la jeringa...”) al
pasivo (“la jeringa fue removida..”).

Independientemente del estilo exigido por el editor para citar referencias en el texto, use el sistema de nombres-fechas
(Lowry, 1954; Bravatos et al., 1982). Si luego debe usar números, el cambio será sencillo pues usted ya tendrá su bibliografía
compilada.

No se sienta obligado a comenzar por la introducción. Puede comenzar por la sección más fácil, Materiales y Métodos. Lo
importante ahora es COMENZAR!! A medida que progrese en su escritura, se irá sintiendo más seguro y las secciones más
difíciles serán un reto. Su borrador tomará forma una vez insertados los subtítulos de las secciones que componen todo
manuscrito científico. Resumen (Abstract), Introducción, Materiales y Resultados, Discusión, Agradecimientos y Bibliografía.
Cada una de éstas secciones posee ciertos elementos básicos que deben respetarse. A continuación se presentan dichos
elementos: redacción de:

EL R E S U M E N

1. Un buen resumen debe permitir al lector identificar, en forma rápida y precisa, el contenido básico del trabajo; no debe
tener más de 250 palabras y debe redactarse en pasado, exceptuando el último párrafo o frase concluyente.
2. El resumen no debe aportar información o conclusión que no está presente en el texto, así como tampoco debe citar referencias bibliográficas.
3. Como es el resumen lo primero que el editor y jurados leen, es muy importante que sea escrito en forma simple y clara. De no lograr despertar el interés del lector en el resumen, su causa estará perdida! Generalmente un buen resumen garantiza un
buen artículo.
4. Al escribirlo, examine cuidadosamente cada palabra. Si puede contar su historia con 100 palabras, no use 200!.
5. La conclusión debe ser escrita en el último párrafo y en presente. Si no tiene conclusiones, puede escribir “se discute el
efecto de A sobre R”.

En general, el Resumen debe:

- Plantear los principales objetivos y el alcance de la investigación.
- Describir la metodología empleada.
- Resumir los resultados
- Terminar con las principales conclusiones.

LA INTRODUCCION

1. El objetivo de ésta sección introductoria es presentar muy claramente, la naturaleza y relevancia del problema investigado. Si el problema no se presenta clara y razonadamente, el lector no se interesará por la solución que usted propone!!!!.
2. Debe ser breve, a menos que se trate de un artículo de revisión o una tesis de grado. De dos a tres párrafos serán
suficientes.
3. Debe contener la revisión bibliográfica pertinente, a fin de orientar al lector en la materia.
4. Debe indicarse el método usado en la investigación del problema y las razones para su escogencia. El lector deberá entender
lo que fue el problema y cómo usted intentó resolverlo.
5. Debe contener sus principales resultados. No mantenga al lector en suspenso. Déjelo seguir el desarrollo de las evidencias.
Algunos autores cometen el grave error de guardar sus resultados más relevantes para el gran final, llegando en algunos casos a
omitir resultados en el Resumen.

Las siguientes son las preguntas que usted deberá contestar en ésta sección:

¿Cuál es el problema?
¿Cuán importante es el problema?
¿Qué trabajos indican que el problema existe?
¿Qué método usó usted para resolver el problema?
¿Qué encontró.

Respete el orden, sea breve y vaya borrando la pregunta al contestarla; ya verá que fácil le resulta.

MATERIALES Y METODOS

1. El objetivo de ésta sección es proveer suficientes detalles como para que un profesional competente pueda realizar sus
experimentos. La redacción debe ser precisa pues aquí usted demostrará que sus resultados están respaldados por cierto
mérito científico y son reproducibles. Dé las bases para que éstos experimentos puedan ser repetidos por otros.
2. Con respecto a Materiales, incluya las especificaciones técnicas exactas, las cantidades, las fuentes y los métodos de
preparación. Los animales, plantas y microorganismos experimentales deberán especificarse en forma precisa (edad, sexo,
status genético), indicando su fuente de obtención.
3. Con respecto a Métodos, el orden que generalmente se usa para describirlos es el cronológico. Sea cuidados en su
sintaxis!!. Frases como “La radioactividad el tRNA fue determinada por el método descrito por Britten et al. (1978). Luego de
incubar la mezcla a 100?C por una hora, examine su contenido”, deben evitarse. Si su método es nuevo, entonces descríbalo
en detalle. Sin embargo, si ya ha sido publicado, señale sólo la referencia. Si ha usado varios métodos en forma común,
identifíquelos brevemente y además cite la referencia. Por ejemplo, es preferible decir “las células se rompieron por
ultrasonido, tal y como se ha descrito previamente (Risctic, 1978)”, que decir “las células se rompieron según lo descrito por
Ristic (1978)”.
4. No presente la acción sin haber presentado el agente causante de tal acción!. En la frase “Habiendo completado el estudio,
las bacterias no presentaron mayor interés”, resulta difícil imaginar a las bacterias “completando el estudio” y si así fuera, la falta
de interés expresado hacia ellas muestra un verdadero acto de ingratitud.
5. No cometa el grave error de mezclar algunos resultados en esta sección!

Estas serán sus preguntas en ésta sección:

¿Cuál fue la materia prima para los experimentos
¿Cómo la obtuvo y cuáles son sus características.
¿Qué métodos diseñó y/o utilizó en su intento por resolver “el problema”.

RESULTADOS

1. Nunca comience ésta sección describiendo los métodos que usted inadvertidamente omitió en la sección anterior.
2. Describa sus experimentos en forma general, dé una imagen macroscópica, cuidando no repetir aquellos detalles
experimentales de la sección de Materiales y Métodos.
3. Presente sus datos más representativos y no aquellos provenientes de repetir 100 veces el experimento sin encontrar
divergencia significativa en los resultados. El hábito compulsivo de incluirlo todo sin dejar nada fuera, no demuestra su
capacidad de producir información, sino su falta de criterio a la hora de discriminar información.
4. Si va a usar métodos estadísticos para describir sus resultados, trate de que sean estadísticamente significativos. Frases
como: 33?% de los ratones usados en el experimento, respondieron favorablemente a la droga experimental 33?% de la
población experimental no se vio afectada por la droga; el tercero y cuarto ratón se escaparon”, deben evitarse.
5. No sea redundante citando figuras y tablas. No escriba “La tabla 1 demuestra claramente la inhibición producida por
nocilina en el crecimiento de N. Gonorrhoeae (Tabla 1). Diga “Nocilina inhibió el crecimiento de N. Gonorrhoeae (Tabla 1).

Recuerde, en las primeras secciones (Introducción y Materiales y Métodos) usted explica al lector el POR QUE y el COMO
obtiene los resultados. En la discusión, usted explicará lo que los resultados SIGNIFICAN. Por lo tanto, todo el trabajo se
apoya en los RESULTADOS y éstos deben presentarse MUY CLARAMENTE.


DISCUSION

1. En ésta, la sección más difícil de escribir, trate de presentar los principios, relaciones y generalizaciones demostrados por sus
resultados. Recuerde, usted debe discutir y no recapitular los resultados.
2. Señale alguna excepción o falta de correlación publicadas. Sus resultados adquirirán más fuerza.
3. Muestre como sus resultados e interpretaciones están en acuerdo o desacuerdo con trabajos publicados anteriormente. Para
ello no hará falta abarcar toda la verdad del universo. Bastará con que un punto de un área específica de esa gran verdad sea
aclarada. No exagere con las extrapolaciones.
4. No sea tímido, discuta las implicaciones teóricas de su trabajo así como cualquier posible aplicación práctica.
5. Escriba la conclusión en forma clara, resumiendo las evidencias para cada conclusión. Pregúntese.

¿ Qué SIGNIFICAN sus resultados?
¿ Hasta qué punto sus resultados contestan su pregunta original?
¿Hasta qué punto sus resultados reafirman algún principio conocido o predicho por usted u otros autores?
¿Está usted presentando la “excepción de la regla”? por qué.
¿Qué concluye y por qué?

Doug Savile escribió una vez: “A menudo reconozco lo que he denominado la técnica del calamar, en aquellos autores dudosos
de sus propios datos o razonamientos, que se esconden detrás de una nube protectora de tinta”. 1972).

TRATE DE CONVENCER AL LECTOR; PARA ELLO NO NECESITA ESCRIBIR DEMASIADO. SEA BREVE Y
CLARO.

¿COMO CITAR LOS AGRADECIMIENTOS?

El texto principal de todo manuscrito científico va a menudo seguido de dos secciones adicionales: los Agradecimientos y la
Bibliografía.

El principal elemento de la sección de Agradecimiento es la cortesía. Por ello, usted debe agradecer cualquier ayuda que haya
recibido de personas, instituciones, laboratorios, fábricas, etc. en el desarrollo de su trabajo. Al mismo tiempo, deberá
agradecer cualquier asistencia de orden financiero que usted haya recibido, tales como contratos, becas, etc. No sea
demasiado efusivo pero tampoco insuficiente.

¿COMO PREPARAR LA BIBLIOGRAFIA

1. Cite solamente aquellas referencias publicadas. La mayoría de las revistas no aceptan citas de comunicaciones personales,
tesis de grado, trabajos en prensa o abstracts de congresos. Estos sólo se citarán sin son absolutamente necesarios.
2. Chequée todas las partes de cada referencia contra la publicación original.
3. El estilo de citación será el impuesto por el editor. En el Apéndice anexo podrá encontrar las abreviaciones más comunes de revistas científicas internacionales.

Elaborado por Alida Ribbi-Jaffé
Servicio de Redacción Científica
CONICIT.

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Vista PlanaVista jerárquicaVista escalonada Antiguos primeroNuevos pimero

miércoles, 10 de junio de 2009

Manierismo. por Vanina Herrera

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Manierismo



El manierismo es un estilo artístico que se inicia en Italia a partir del año 1520 hasta finales del siglo XVI. Puede ser definido como el mundo de las cosas reales, enmarcadas en un espacio ficticio.
Se pierde lo más propio del clasicismo y de la belleza ideal de seta época: proporciones, armonía, serenidad, equilibrio. Otra de las características propias de este estilo es la inestabilidad, dado que surge como producto de una sociedad escéptica y preocupada por el gozo y el refinamiento. Pero la belleza no está solo en la simplicidad natural, sino también, y específicamente, en lo artificial. Los artistas se dejan llevar por sus propios gustos, alejándose de lo verosímil, del equilibrio, tendiendo a la irrealidad y a la abstracción.
En la literatura, el manierismo centra sus bases en las figuras retóricas como el hipérbato, la perífrasis, la paronomaia y el tropo (palabra inapropiada para designar un concepto), en todas sus formas. El ingenio manierista se deriva del juego con los conceptos, basado en el uso de las figuras previas y de la paradoja. Este tipo de arte provoca un placer derivado de la superación de la dificultad del mensaje transmitido.

viernes, 5 de junio de 2009

Therapeutic thinking in contemporary art: Or psychotherapy in the arts

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aArt School La Massana, UAB, C/Hospital, 56, 08001 Barcelona, Spain

bMACBA, Museum of Contemporary Art, Barcelona, Spain


Available online 5 November 2008.

Abstract
The purpose of this paper is to show the possibilities of art as a political and social tool, and the possible intersection of contemporary art, community, politics, and therapy, with reference to the activities and politics of the Museum of Contemporary Art of Barcelona, Spain (MACBA) and three artists of different nationalities. Some of these artists’ works can be considered social interventions, demonstrating the close relationship between community work, therapy, and contemporary art. Moreover, these social interventions frequently provide a public voice for those who usually remain unheard: minority groups, people from different linguistic or cultural backgrounds, victims of trauma, etc.

While originating in a largely artistic sphere, these practices can also serve to inspire and inform those of art therapy. Often, both in training and professional practice, there is little interaction between art therapy and contemporary art. Certain artworks by Sophie Calle, the interventions, projections, and design projects by Krzysztof Wodiczko, and the therapy produced by Lygia Clark, however, exemplify how one discipline can illuminate the other. A number of works by these three artists will be analyzed in relation to their therapeutic approaches and political effects.

Keywords: Contemporary art; Social interventions; Therapy; Museum; Art as political and social tool

Article Outline
Art in the 21st century and the museum (MACBA)
Sophie Calle
Krzysztof Wodiczko
Lygia Clark
Conclusion
References

Art in the 21st century and the museum (MACBA)
Art in our century can be redefined in political terms and as a social tool. Art addressing the demands of the present moment is far removed from the bourgeois, romantic, or expressionist concept, in which the art object becomes the fetishized subject of private possession and the artist is perceived as misunderstood genius indulging in subjective expression. The purpose of this paper is to explore this new way of considering art within the frame of the politics and activities of the Contemporary Art Museum of Barcelona (MACBA) and the works of three artists: Sophie Calle, Krzysztof Wodiczko, and Lygia Clark. From the author's position as a trained art therapist, psychoanalytical psychotherapist, anthropologist, and collaborator with the MACBA, the intersection of art, community, politics, and therapy will be explored ethnographically with the help of her professional experience and the museum politics as well as with the social exploration of the work of these three artists.

In Barcelona, the MACBA has been pursuing precisely this intersection. Since 1999, the policy of the MACBA has been to consider art as a social and political tool. On the one hand, this is reflected in the exhibition programming. Many exhibitions have political content, such as the individual show by William Kentridge, a prominent anti-apartheid activist in South Africa; the exhibitions by the Austrian artists Günther Brus and Peter Friedl with their anti-establishment performance art; and the exhibitions Disagreements: On Art, Politics and the Public Sphere in the Spanish State, which proposed the construction of “a counter narrative and counter structure of contemporary art in Spain,” and Antagonisms, “which presented a series of case studies of moments or situations in which there have been a confluence of artistic practices and political activity in the second half of the twentieth century” (Ribalta, 2004, p. 6).

However, the purpose of the museum is not only to produce exhibitions but also to provide different types of services aimed at a variety of groups and subjects. Ribalta (2004, p. 9), director of the MACBA's Public Programs, writes: “Beyond the idea of visibility whose paradigm is the exhibition, we believe it is possible to restore forms of subjective appropriation of artistic methods in processes outside the mainstream and outside the museum.” This necessarily involves removing art from its traditional elitist pedestal and taking it to groups within the community that would not ordinarily visit a museum of contemporary art.

Although for Walter Benjamin (1991a) the social and revolutionary transformation of art was based above all on its technical industrialization, in keeping with Soviet revolutionary art he also aspired to “the end of art in its traditional bourgeois form” (Buck-Morss, 2005, p. 238) and to achieving a new audience for art among the working classes.

In keeping with this spirit, the MACBA program includes short- and long-term training, together with socialization activities such as conferences, workshops, seminars, and “relational spaces” for a variety of different professionals and groups. Instead of the term “education” the concept of “mediation” is given preference (Ribalta, 2002, p. 74). An educational model emerges designed to favor experimentation with:

…forms of self-organization and self-education. The purpose of this method is to produce new structures both in terms of artistic and social processes (networked, horizontal, decentralized, delocalized structures). It is a matter of giving the public agency, of providing conditions for their capacity for action, of overcoming the limitations of the traditional divisions of actor and spectator, of producer and consumer.

(Ribalta, 2006, p. 29)

In short, the public should be considered as an active transformer and not as a passive contemplator. Brecht's (1963) and (Benjamin, 1991a) and (Benjamin, 1991b)1) ideas of redefining art and theatre are relevant here.

Several of the MACBA's activities address subjects such as art and therapy, art and psychoanalysis, and anti-psychiatry, including the series of conferences entitled You still remember—anti-psychiatry (2006). The activities are often supported by exhibitions, as in the cases of the Prinzhorn Collection, Zush, Jo Spence, and Robert Frank among others.

Furthermore, over the last 5 years, a series of activities were held in an attempt to redefine the relationship between the museum, art, and the city with a view to establishing a critique of official institutions, such as those belonging to the public mental health system, justice department, public education, etc. In this spirit, the workshop Direct Action as One of the Fine Arts (2002) was held in which various artists’ collectives joined with social movements to work on the following five themes: under-employment and new forms of precarious labor; frontiers and migrations; urban speculation and gentrification; construction of alternative media networks; and direct action politics. As a relational space, the program Good Vibes. Politics of Resistance and Music Subcultures, 2002, analyzed musical subcultures and how they are related to alternative public spheres.

Curated by Roger Buergel in 2004, a further project was entitled How do we want to be governed? and consisted of three concurrent exhibitions in the Poblenou-Besós suburb of Barcelona, involving neighborhood and local groups “in a sort of board of trustees from below” situation (Ribalta, 2004, p. 8). In short, the museum aims to contribute to a radical redefinition of the artistic relationship and how art can be an essential part of the political sphere. With this in mind, self-criticism forms part of the artistic practices of the museum, considering and analyzing the power and economic relation within art museums in general and its expositions. Moreover, conferences and workshops were held about the possible reorganization of the museum in a postindustrial, postcolonial, and postmodern era, as well as about the decentralization of art activities, as in the seminar and in the workshop Musée d’art ancient, department d’art moderne. How to rethink the cultural organizations considering the new relations between art and economy (2008), organized among others by George Yúdice and the participants of the network Transform and Translate. The museum is also regarded as a forum for popular education in which it is vital to expose the divide existing between the contemporary arts and society. In this vein an attempt is made to discuss and investigate how art can be articulated and how art is manifested within different social environments.

Furthermore, the MACBA has developed a long-term training program entitled PEI (Programa de Estudios Independientes or Program of Independent Studies), which covers subjects such as writing and critical theory, feminist and gender-technologies, therapy critique, urban history, political imagination, subversive movements, and political economy. Within these educational frameworks it is hoped to achieve a new form of political education for the public and to propose a counter-model of education to that of the local universities.

Gender-technologies have been one of the main subjects of the museum, and the seminars, workshops, and conferences have involved internationally recognized academics and representatives from feminist movements who are not frequently invited to Catalan or Spanish universities (with the exception of Dolores Juliano), such as Angela Davis, Beatriz Preciado, Gayatri Spivak, Donna Haraway, Judith Butler, and Hélène Cixous.

The museum is taking a different approach to interpreting art and its function, or in other words its role in political, social, and therapeutic fields. Unlike the traditional role of the museum, the MACBA does not see itself as part of the entertainment/education industry. Rather, the aim is to achieve activities and exhibitions that reach “beyond the perfect image” (the title of feminist photographer Jo Spence's exhibition in 2005). As the title of the in press book by MACBA collaborator Xavier Antich suggests, it is about a contemporary re-reading of aesthetic ideas, establishing a position against what Delgado (2005, p. 14) calls the “good girl city, under control, domesticated, and tame…”

As a freelance professional working in the field of art/psychotherapy, health, and immigration, for the last 6 years I have been participating in the museum's social program. With the support and the sponsoring of the museum I established a program that includes art workshops with teenagers who are labeled conflictive and belong to the social risk category. These art workshops take place at the Miquel Tarradell Secondary School next to the museum, and also in the UEC (Shared Schooling Unit) of the Casal dels Infants in the nearby Raval neighborhood: a specialized unit for 13–16-year olds that have been expelled from state secondary schools, often for aggressive behavior.

When working with adolescents, the plastic arts offer several advantages. Problems relating to social behavior, coexistence, and communication can be approached indirectly through the creative process, as it is necessary to share space and materials, and to respect the work of others. As the youngsters have inadequate social skills and behavioral problems—often the result of manic defense mechanisms—they tend to immediately reject psychological introspection and consequently psychological treatments in general. When I was working as an art therapist in different institutions for mentally ill adolescents in Barcelona I could observe that a further reason for this outright rejection is endemic to the operation of these mental health centers and their staff, as they frequently fail to achieve a suitable identification with young people. A failure to acknowledge the specifics of learning, interests, and social experience of this age group all too often leads to them being regarded as either socially and educationally deficient or as victims, leading to patronizing approaches with a predictable reciprocal response. The youngsters on the other hand, challenge the knowledge of these professional workers, which they perceive as completely distanced from their own knowledge.

The art workshops, which for the reasons indicated above we do not call “art therapy” and which are not imparted as therapy in the traditional sense, have been shown to be quite efficient in indirectly provoking discussion about social relations.

Furthermore, art is a suitable vehicle for addressing frustration tolerance, which tends to be low in these young people. Creative activities require many decisions to be made at a cognitive level, and can lead to frustration when results fail to meet expectations. The concept of process must be interiorized before any magical solutions can be attained.

All these issues can be addressed and discussed on a symbolic level, once the adolescents have gained confidence in the adult professional, and a safe empathic atmosphere is achieved in the group in the sense of the potential space described by Winnicott (1971). Then, the artistic expression can obtain a personal meaning and can become a form of constructive communication. Doing art in this context helps the participant to control his or her aggressive feelings, since they can be brought into a form that itself can be developed, transformed, changed, or stored and kept in a safe environment. Impulses can be slowed down in the creative process and conflicts are given a form, so that the participant experiences how s/he can control through symbolization his or her aggression (Dannecker, 1999).2 If this happens, this activity also helps to encourage the participants’ creativity and sense of self-esteem. In every group, inevitably there are many youngsters with considerable creative potential that has remained underexploited, to the extent that some undoubtedly have sufficient skills to study in a college of art and design. After 6 academic years at the Miquel Tarradell Secondary School, the staff has noted that many youngsters consider their participation as a privilege, while many non-participants from other courses ask to take part in the groups. In short, these workshops provide a resource that is highly valued both by the directors and coordinators of the secondary school and the Special Unit School and the participants. They also help to compensate for a deficiency in the special care services available to certain adolescents who do not or cannot attend mental health care centers and for whom there are currently no official resources provided by the Department of Education. In other words, MACBA uses part of its budget to offer resources that are not yet available through the areas of Health and Education.

Many contemporary artworks follow the same ideas as discussed above: using art as a social tool and taking it out of the official art institutions, like galleries and museums, to different collectives, some of which are marginalized or socially disadvantaged. Nicolas Bourriaud has called this phenomenon “Relational aesthetics” (2001). According to him, in interactive art, relation and reality are connected, establishing relationships with those who traditionally were mere spectators. These relations become an artwork due to a process called the aesthetization of communication, which means that the artist inserts him- or herself in already existing social relationships or creates them in order to extract a form out of them afterwards, which becomes the art work. This kind of art appears as “a rich field of social experimentations” and represents “the production of a space in a specific social context” (Bourriaud, 2001, pp. 10, 16). It can achieve political dimensions if these social spheres are problematized (Bourriaud, 2001). All this succeeds through images and results in a more spectacular form of display than that achieved by transcriptions of sociological or anthropological research alone. These research papers in the end only circulate in academic fields, whereas the artwork reaches a much broader audience.

Hal Foster, however, has criticized and warned against a possible “pseudoethnographic” character and also against the danger of an “ethnographic self-fashioning” that these artworks sometimes contain, very often due to a lack of serious research work among the collectives with which the artists are working. The result is that “the artist is not decentered so much as the other is fashioned in artistic guise.” (Foster, 1995, p. 306).

Three artists who create relational art in social contexts—and in an ethically acceptable and aesthetically interesting way—are Sophie Calle, Krzysztof Wodiczko, and Lygia Clark. Their artworks are often described as social interventions, since they achieve social, therapeutic, and political dimensions.

Among these three artists, Krzysztof Wodiczko and Lygia Clark have been important references for the MACBA.

Sophie Calle
There is no single genre in Sophie Calle's artwork, the French artist wandering between photography, installations, collage, and relational art. If her work has to be classified, it could be described as an art that deals with intimacy, both her own and that of other people3. Some of her artworks have an exhibitionist character, such as Strip-tease, 1979, where she asked a friend to photograph her while she was performing in a striptease bar. In La Filature, an intimate journal, 1981, she had her mother hire a private detective to observe her. Later she made a collage with all the photos and documents resulting from the detective's work. In Appointment with Sigmund Freud, an installation of objects from 1998, she worked on her personal memory. In the Sigmund Freud museum in London, Calle introduced certain objects with a special importance to her life and to her autobiographic essays. Among these was a razor blade referring to a time when she worked as a nude artists model. Every day one man drew her for 3 h. After each sitting he took a razor blade and carefully cut his drawing without taking his eyes off her. Then he left the studio and the pieces behind. This was repeated twelve times. The following day she did not go to work. The locating of this object/artwork in this particular museum—Freud's home during the final two years of his life—plays with the relation of memory, fetishism, and psychoanalysis.4 The work draws meaning from its context, but in return the context is enriched by the work.

Some of Calle's works can be classified as relational art and some as social interventions. Souvenirs de Berlin-Est, 1996, deals with the individual and collective memory of the citizens of the former East Berlin. Many symbols of the German Democratic Republic have been removed, but still leave their traces. Calle took photos of that absence and asked passers-by about the symbols. Her project was to substitute the missing monuments with the memories they had left, and she gathered together the photos and people's responses in the book, Souvenirs de Berlin-Est. Let us consider one example. The symbol of the German Democratic Republic—the hammer, sickle, and compasses set in a laurel ring—has been removed from the Palais de la République, which formerly served as the parliament. Now, in its place, is a hole. Asking people about their memories and association with this, some of the answers were as follows:

“By taking it away, they might have taken away the possibility of remembering.”

“I always found that awful.”

“That was nice! You could read things that you cannot read in the new system. And as you can see, there is nothing other than emptiness now.”

“It was just symbolism imagined by the bureaucrats.”

“They just took away what they did not want to see anymore.”

“In general, that empty frame summarizes the present situation. You could leave the symbolism the way it was, like traces, rather than leaving a space for Coca Cola.”

“There is a resistance in that hole. In my mind it is still there, like a phantom. I see it.”

“The Utopian instruments no longer exist. There is only an empty utopia left. We only see the emptiness.”

(Extracts translated by myself from Calle, 1999, pp. 42–45.)

Calle brings together the former image, the hole or the emptiness, and the individual and collective memory. Obviously, people had lost an ideological point of reference that they had grown up with and through which they had been educated. In this sense, it did not really matter if they had agreed with the German Democratic Republic system or not. As a consequence, they had to cope with the gap left by the destroyed system and its ideology.

Another of Calle's artworks that can be classified as a social intervention and which has a lot in common with art therapy is Les Aveugles – The Blind, 1986. For a long time Calle had been contemplating creating an artwork with/about people who had been blind from birth. She was concerned about the ethical issues—it might be considered too intrusive to ask unsighted people about their visual lives—but then she met one such person who was perfectly happy to discuss his images. Encouraged, Calle started to investigate in schools for unsighted people. She met ten people who had very concrete images of people and things that surround them. It transpired that they had a very visual life and clear ideas about what things and people look like. Furthermore, none of them rejected Calle's project, they were not even critical or skeptical towards it (Spiegel, 3/1999). The cycle The Blind includes a photo of each person, a quotation about his or her image of beauty, and a photo of the object of beauty. For one, the most beautiful thing in the world is the sea where it meets the horizon. For another it is the sculpture of a woman in the Rodin museum. A third cites fish as fascinating him. Another man mentions women's hair. For one girl it is the beautiful, luxurious things she imagines while reading Claude Jaumière's novel Romance à Grenade. A further girl mentions the color green, because, whenever she likes something, they always tell her that it is green, and she likes to dress in green. Finally, there is one man who says: “As for the beautiful, I have already mourned it. I don’t need beauty, I don’t need images in my brain. As I cannot appreciate beauty, I have always avoided it.” In the place where all the other juxtapositions are displayed, hangs the photo of the person's object of beauty, in his case there is nothing, only the white wall.

This artwork allows different readings, as sophisticated art invariably does. There are philosophical aspects about the question of what beauty is, what the images of beauty are, and what images themselves are. Do we really have to see them in an optical sense? Or can we also see with the images we have in our minds? Maybe seeing is imagining. How do we perceive the world around us? By seeing or by imagining? If the unsighted have such a vivid visual life, what about the imagination of those who can see in an optical sense?

Furthermore, the creation of this artwork had therapeutic effects for the participants. They enjoyed talking about their images. This occurred despite social taboos. Also, Calle mentions the ethical issue that initially prevented her from starting her artistic project. The important factor, in order to be able to “break the ice,” was to talk to the first person she met with a visual disability. Very often the collective imaginary and social taboos do not coincide with the desires of those affected. Here, it is useful to approach the other in an empathic attitude in order to speak about the issue.

On a social level, The Blind helps to challenge prejudices about the visually impaired. Contrary to common belief, they obviously have clear ideas what beauty mean to them. The last example of the man who needs neither beauty nor images might be a clarification that not all people who are blind have these clear images. Thus, his statement does not permit the creation of a new stereotype concerning the visual life of people with blindness.

I would suggest that Calle's process of making The Blind could be considered as a possible process in an art therapy group with the visually impaired. Besides a creative process on a three-dimensional level, which is considered the most appropriate plastic art form for participants with visual disability, the verbal and symbolic discussion about beauty and about images in general could prove fruitful and inspiring. Though Calle does not refer explicitly to therapeutic theories, The Blind and also Souvenirs de Berlin-Est do contain therapeutic elements and approaches, and The Blind in particular could have therapeutic use. Moreover, on a social level it helps to clarify prejudices and, with regard to the Berlin artwork, to illustrate the individual and collective memory and its implications for the present situation.

Krzysztof Wodiczko
The Polish-born artist Krzysztof Wodiczko has developed many interventions that could be classified as social or political. This artist, who was born in 1943 and who now lives in New York and Boston, considers art to be in permanent dialogue with social movements, social work, psychoanalytical theories, history, memory, and urban anthropology ([López Riojo, 1992] and [Phillips, 2003]). He has always worked in and with reference to public spaces, realizing and conceptualizing public art.

In a previous phase, Wodiczko carried out silent projections on emblematic supports such as monuments, public buildings, or banks. Usually these were related to social, political, or cultural events of the present, for example The Venice Projections during the 12th Venice Bienale in 1986, in which he criticized the “art-Disneyland and shopping-for-the past plaza” (Wodiczko, 1999, p. 53), or The Homeless Projection: A Proposal for the City of New York, 1986, or The Projection on the Monument to Friedrich II during the 8th documenta, a curated survey exhibition of contemporary art celebrated in Kassel, Germany, every 5 years. In this projection he criticized the documenta organization for

…accepting donations from Mercedes and the Deutsche Bank, though knowing of their South African dealings during the apartheid. (…) To expose the relation between Daimler Benz and Documenta 8 as a clear example of the way the shameless “history of the victors” perpetuates itself today, I had decided to recall the Landgrave's monument in order to critically actualize it.

(Wodiczko, 1999, p. 57)5

The projections were performed during the night, giving them a phantom-like character. The objective was to make the public buildings talk, by reappropriating, reinscribing, and revising them through public actions. Monuments and public buildings very often represent the official collective memory and the official course of history, which usually coincides with Walter Benjamin's concept of the “history of the victors.” The monument stands erect towards the sky, like a phallus, claiming absolute power and at the same time expressing a power that is completely indifferent towards current conflicts, contradictions, paradox (Delgado, 2005). As they are as intransigent as this official version of history, the only way to move them is to write or project on them. Thus the monuments and the memory are rewritten by a public action and can subsequently represent a different experience within public spaces in the present (Phillips, 2003). These ideas coincide with Benjamin's “dialectical images” through which the past and the present emerge at the same time. These images transmit the culture of the past in a way that the revolutionary possibility of the present is illuminated. Benjamin had already claimed the importance of the artist in the field of dialectical images (Benjamin, 1991a), a function that Wodiczko certainly fulfils.

Among Wodiczko's most famous artworks are the Homeless Vehicles, 1988–1989. He designed several versions of vehicles that served homeless people for shelter and for improving their living conditions as well as for storing their belongings in a way that allowed them to travel from one part of the city to another. Wodiczko, as the artist-designer, has developed several reflections on the homeless and their non-acceptance by other citizens:

They are reduced to mere observers of the remaking of their neighborhoods for others. Their homelessness appears as a natural condition, the cause is dissociated from its consequence, and the status of the homeless as legitimate members of the urban community is unrecognized.

(Wodiczko, 1999, p. 81)

Thus, they became exiles, aliens and strangers in their own city. Furthermore, these vehicles look like weapons because this cart-movement has to be considered as an act of resistance, “opposing the continuing ruination of an urban community that excludes thousands of people from even the most meager means of life” (Wodiczko, p. 83). The homeless very often live from collecting and selling other people's garbage and the cities should “recognize the value and legitimacy of their daily work” (Wodiczko, p. 83). Concerning public space there is a contradiction, for the homeless are obliged to live there but at the same time they are excluded from it in terms of communication. “They have been expelled from society into public space but they are confined to living within it as silent, voiceless actors. They are in the world but at the same time they are outside of it, literally and metaphorically” (Wodiczko, p. 95). With the vehicle-intervention they can draw public attention to themselves and this gives them a voice in public.

Wodiczko's design instruments are made for breaking the silence. As a trained industrial designer he equips people who are not heard in public with machines that help them to develop a form of speech and to speak in an indirect way, which means that they do not have to talk to others face to face. As Melanie Klein stated, indirect or symbolic representation is less frightening than direct communication. Indirect or symbolic expression reduces anxiety and can offer more security, for it respects the person's defenses (Klein, 1927).

According to Wodiczko, these design objects can be considered as transitional objects that serve as a bridge between the interior and exterior world. They contain the interior world and operate as a “psychological container.” At the same time they communicate with the exterior world “as a social opening” and “displayed-presenter,” “the stranger's speaking double” (Wodiczko, 1999, pp. 216–217 and 13). In this sense, the designer can represent Winnicott's “good enough mother” who is able to read the child's necessities.

One of these instruments is the Alien Staff, 1992–1993, a walking stick with a TV monitor at face height designed for use by immigrants. “On the small screen an image of the person's own face appears and the loudspeaker narrates the story of his journey, which attracts the attention of the passers-by” (Wodiczko, 2005, p.1) and makes them approach, so that the usual distance between foreigner and local citizen is reduced. Immigrants can thus express themselves, telling their story to the citizens whose attention is drawn by the symbolic shape of the instrument and its associations with Moses or with totems. This double presence in “media” and in “life” might help to attain a new perception of a stranger as “imagined” opposed to the “experienced,” “real” one. Thus, both the imagination and the experience of the passer-by increase with the decreasing distance (Wodiczko, 2005, p. 2). This change of perception then hopefully provides the ground for greater respect and dialogue. In the host society the immigrant is often considered like a child who does not yet talk and who has “to acquire self-understanding in a totally new world and, simultaneously, a self-understanding” as s/he transforms him-/herself (Wodiczko, 1999, p. 217). Winnicott's concept of the transitional object is useful in this situation, since it can stand between the outside and the inside world and bridge these two worlds in a creative way (Winnicott, 1971).

Also Winnicott's “potential space,” described mainly in his work Playing and Reality, 1971, can be transferred to the immigrant's situation. The British psychoanalyst had already outlined the importance of this space for cultural experience. The Argentine psychoanalysts Leon and Rebecca Grinberg stated the importance of Winnicott's potential space for the relation between the immigrant's original group and his or her receptive group, between his/her past and his/her future. Exploitation of this area leads to a pathological condition, to a loss of symbolization, and makes the immigrant use primitive defense mechanisms (Grinberg and Grinberg, 1996). This is especially the case if the host society does not offer to the immigrants a receptive environment but rather a hostile one (Marxen, 2005).

The immigrants are usually treated as if they were unqualified adults or even incapable children, though they are supposed to master their destiny in an often hostile new world. The immigrants, on the other hand, require the locals to understand, tolerate, and appreciate substantial differences of customs, ways of thinking, relating, and living (Wodiczko, 1999). It is important to bring one side in contact with the other in a playful atmosphere, in a potential space, and with a transitional object in order to experience in a creative, symbolic way this third zone, between the individual and the environment, between the newcomer and the local (Wodiczko, 1999, p. 11).6

For Wodiczko the Alien Staff—immigrant object is both transitional object (Winnicott) and also a communicative artifice according to Kristeva ([Wodiczko, 1999] and [Kristeva, 1991]). Concerning the communicative aspect, Bruce Robbins (1999, p. 194) draws a parallel with Guy Debord's “society of spectacle” (Debord, 1992), referring to the:

…fact that people will not stop for human beings telling their story but will stop for a televised image of the same human being telling the same story. When the image replaces the person, when there's an obstacle between you and the person, there's a better chance of making contact.”

Both, the projection works and the instruments are combined in a latter phase, when Wodiczko creates video projections, again animating the public space. Referring to Foucault's Fearless Speaking, which itself is based on the Greek concept of parrhesia or truth-telling (Foucault, 2001), Wodiczko reflects on the public space that is often monopolized by the voices of those who are born to speak and are prepared and trained to do so, namely politicians, lawyers, prosecutors, etc. This occurs “at the expense of those who cannot speak because they have no confidence anyone will listen to them” and unfortunately, their experience has taught them that they are right to suppose this. Moreover, they lack a sophisticated language to allow them to speak in public. Quite often they “are locked in a posttraumatic silence” and cannot verbalize that experience. “Yet, these are the most important speakers in a democracy. They should speak because they have directly experienced its failures and indifference” (Phillips, 2003, p. 36).

In my own practice as an art therapist and psychoanalytical psychotherapist working with adolescents at social risk, I have often been able to confirm Wodiczko's reflections. These adolescents described above are completely segregated from official society and its institutions, in a geographical, literal, administrative, and metaphorical way. They go to special schools where professionals have to work in often severely inadequate conditions with very little economic and moral backing from the government's educational board. Although the adolescents are fully written off by their teachers, educators, the administration, etc., who do not value their knowledge and experience, in reality, they know a lot about society. It is not knowledge they have acquired from private schools, private music lessons, or museums, but from street life itself or from their often unstructured families. Some of these boys (there are hardly any girls in these groups) have a very strong creative potential and a lot to say. They would be important speakers as Wodiczko describes them for his video projections in which these individuals can speak in public and be heard. He wants to represent untold stories and overlooked experience within the public space, again by animating and reinscribing the monuments that are part of official history.

While his works from the eighties had to do with contemporary political, cultural, or social events, Wodiczko now works on the past, memory, and traumatic loss. Here, he refers explicitly to Judith Herman's Trauma and Recovery (1992). Herman distinguishes between three phases concerning recovery after a traumatic event. In a first phase the person must re-establish and regain his/her primary security and safety. Afterwards, there is a need to reconstruct his/her story and mourn the traumatic loss. Finally, s/he must reconnect to society on a social level. Whereas the first two phases are especially delicate on a therapeutic level, during or after the third phase a successful reconnection is mainly achieved by people who are able to engage in public with their experience, for example those who founded groups or associations or performed social actions in public that inform people about their traumas (Herman, 20047). These survivors have found a political dimension to their trauma. They have discovered that they can transform the meaning of their personal tragedy into the base of a social action. Although there is no way of compensating for an atrocity, there is however a form of transcending it, which consists of making a gift to others (Herman, 2004).

Herman's reflections coincide with those of Michael Taussig, who also shows the importance of confronting terror in public. He explains this with the Mothers of the Disappeared in various Latin-American countries during the different military dictatorships. The mothers and partners of those who disappeared also performed various social actions remembering and reminding others about the atrocities committed by the military. It is extremely important to move these crimes from a private sphere to a public one, for if it remains on a private level the memory becomes fragmented, dissociated, and broken, thus feeding the fear. The actions of the mothers and partners “create a new public ritual whose aim is to allow the tremendous moral and magical power of the unquiet dead to flow into the public sphere, empower individuals…” Taussig calls these actions a “counterritualization of public monuments,” which can “unleash feelings of self-confidence which in turn inspire visions and joy…” (Taussig, 1992, pp. 48–51).

Wodiczko tries to create the conditions of this public engagement, the “truth-telling” as a deeply felt, embodied experience in public. Of course, only persons who have already recovered their basic security and find themselves in or after Herman's third phase can apply themselves to those actions. They have already had to move through various therapeutic stages in order to be able to act in the public space and to move from private testimony and memory to public engagement, testimony, and memory (Phillips, 2003). Obviously there are ethical issues. Previous research and group work has to be done with the people who will participate in these social actions, which, furthermore, are supposed to become artworks. The whole process and also the use and the production of the final artworks have to be fully explained. There should be a democratic negotiation of the mutual use and the mutual benefits. The participants have to be able to profit themselves, in their situation, from the public “truth-telling.” The artist obviously profits from their participation, since s/he creates his or her artwork with them. In relational art there is a lot of abuse of people in inferior social situations as raw material for mediocre artworks. This ethical failure can easily be avoided through previous empathic group work with the participants, providing them with exact information and also allowing them the possibility to withdraw from the project at any time. On many occasions there should also be an elaboration after the performance.

In the Tijuana Projection, 2001, which was performed on the Centro Cultural in Tijuana, Wodiczko worked with young women who endured terrible conditions in the maquiladoras-factories. They:

…participated in a yearlong process to animate—to become—this historical building. At the same time they forced the building to become them. (…) Their faces filled the entire elevation of the domed building. They engaged in a highly mediated fearless speech where they were simultaneously responding to their own projections through the instruments they used to project their faces and voices on the dome.”

(Phillips, 2003, p. 44)

Thus the architecture became human. Ironically, this building represents modernity and progress, and these women exposed the consequences of this progress, since they had to witness first hand the catastrophes of modern industry.

Whereas Sophie Calle in The Blind touches therapeutic methods without naming them, Krzysztof Wodiczko works explicitly, among other theories, with psychotherapeutic concepts, strictly speaking with those of Winnicott (transitional object, potential space) and of Judith Herman (Trauma and Recovery). This illustrates how contemporary art and therapy can be connected and stimulate one another.

Lygia Clark
In her latest phase, from 1976 until her death in 1988, the Brazilian artist Lygia Clark developed her own therapeutic method, which she called The Structuring of the Self. This clinical/artwork consisted mainly of a treatment focused on the client's body. The artist–therapist touched the clients with the help of the “relational objects.” Some of these objects were malleable, others solid. Among them were light and heavy pillows, objects made with panty hose, seed objects, objects made of stone and air, wrapped in a net, little stones, plastic bags filled with water, air, or sand, shells, tubes ([Clark, 1998] and [Wanderley, 2002]). They were of a “surprising formal simplicity” (Wanderley, 2002, p. 35). The “relational object” does not present analogies with the human body but it creates relations with the body through its texture, its weight, size, temperature, sound, and movement. It does not have any specific nature itself. As its very name indicates, it is the relationship established with the fantasy of the subject that is important. “The same object may express different meanings for different subjects at different moments” (Clark, 1998, p. 319). Clark's idea was to exorcize through the body the phantasmatic, which she located there. Thus, it also had to be relieved, treated, and transformed in the space of the body, with the help of these objects or by means of the direct touch of the artist–therapist's hands. The relational objects stimulated and mobilized the affective memory because of their texture and the way Clark manipulated and handled them. The physical sensations of these objects were the starting point for a further elaboration of the phantasmatic ([Clark, 1998], [Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]). This work could not be done on a verbal level, since “in manipulating the ‘relational objects,’ the subject lives out a pre-verbal image (…) and during this phase of the work, silence is totally respected.” The verbal elaboration can come afterwards, if the person wishes or needs it (Clark, 1998, pp. 320, 322). According to Clark, “the process becomes therapeutic through regularity of the sessions, which allows the progressive elaboration of the phantasmatic provoked by the potentialities of the relational objects” (Clark, 1998, p. 320). People regained their health when they connected with their cuerpo vibrátil8, their creative power and energy. For Clark it was easier to achieve this goal with borderline patients or those who had had some psychotic episode than with neurotic patients who usually hold on to their defense mechanism, such that they could not open themselves up to these bodily experiences ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]). In a similar way, Deleuze considered creators to be “great livings with a fragile health” as opposed to the neurotics who, according to the philosopher, had a “big dominant health” (Deleuze & Parnet, 1977, p. 12; [Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]).

The setting of Clark's therapy is reminiscent of psychoanalysis. Instead of a couch, she made her clients lay on a mattress ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]). Her own psychoanalytical experience as a patient and her reading had influenced her own clinical practice. She referred also to Winnicott's “good enough mother” and to the importance of the therapeutic holding ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]). As Bion explained his concept of rêverie, the mother/father has to be able to respond to the child's necessities, to capture them, and to return them to him/her with a new sense, which makes suffering for the child more understandable. Therapists have to fulfill the same function with their patients. If this process cannot take place, the child —and also the patient in therapy—suffers the “terror without name” (Tous, 2006, p. 287). For Clark, this therapeutic responding has to take place by means of the contact with the body and not by classical analytical interpretation. She calls this process a “massive maternalization” (Clark, 1998, p. 322).

Lygia Clark also kept her clinical reports about every patient and she got regularly paid by all of her clients ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]; summaries of some reports: Clark, 1998, pp. 323–26; Wanderley, 2002, pp. 23, 24, 117, 118).

In her case, the artwork consists of a clinical practice she developed and which was based on her psychoanalytical knowledge and experience. Like Krzysztof Wodiczko, she also refers to Winnicott and his “potential space” and “transitional objects.” Moreover, the political meaning of her work was extremely important, since she herself had witnessed during her own life and also by means of her patients’ sufferings the terrible effects of dictatorship and censorship. Their terror had exercised on the population's creative potential limiting their expression and capacity for symbolization, which harmed its mental health. In Winnicott's terms, in a dictatorship there is no potential space for cultural and creative experience on a macro level (1971). Clark acted as an artist–therapist in the threshold between dictatorship and neo-liberalism in Brazil. The military dictatorships in different Latin-American countries had damaged the population's potential and creative space. Afterwards the neo-liberal dynamics tried to reanimate artistic activities and expression, but using them as ideological and commercial instrument ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]).

Lygia Clark's artworks can be considered simultaneously as artistic, political, and clinical. She never wanted to abandon art, nor to swap it for clinical practice, “but rather to inhabit the tension of their edges. By placing itself on this borderline, her work virtually has the strength of ‘treating’ both art and clinical practice” (Rolnik, 1998, pp. 347, 348). In the same way that she had never hidden her preference for borderline patients, she also “created this hybrid on the borderline between the two fields,” art and clinical work, in order to undo forms, “in favor of the new compositions of fluxus, which the vibratile-body experiences throughout time.” Clark's art-clinical hybrid proves the transversality between the two fields (Rolnik, 1998, pp. 345, 346, 347).

For this way of art-clinical making her notion of form is of course crucial. She rejected a perception of art that would be limited to the form of an object. She wanted to realize artworks in the receiver's body, so that person would develop from a passive spectator to an active participant. Thus the art object as such does not make sense unless the participant acts with or on it that means s/he creates it together with the artist. The participant is in the art and not outside ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b], 1998). Clark was searching for an intense relationship between art and person. In order to achieve this goal, she abandoned the artwork as a determinate object and addressed herself directly to the spectator's body. The art should finally lead us to ourselves (Wanderley, 2002). The Brazilian psychiatrist and artist Lula Wanderley follows Clark's ideas when he is suggesting that art in the contemporary world is loosing its prescribed limits and should be considered a creative act itself and a way of touching directly the social, psychological, and corporal forces (Brett, 2002).

The artist–therapist's consulting room forms part of the artwork too. If this kind of artwork is ascended to the museum and the official art institution—which has been the case with Lygia Clark's artwork, at least since it had been shown at documenta X in Kassel, Germany, 1997, and in the Tàpies Foundation in Barcelona, 19989—then the museums can become consulting rooms ([Rolnik, 2006a] and [Rolnik, 2006b]). In this sense, Lygia Clark already foresaw the latter development in contemporary art as it has been performed in the MACBA: to introduce art into therapeutic, educational, social, and political fields.

Conclusion
We have seen how contemporary artwork is created implicitly with therapeutic ideas (Sophie Calle), explicitly with psychotherapeutic concepts (Krzysztof Wodiczko), or directly as another form of clinical work (Lygia Clark).

The aesthetic issue in this kind of relational art consists of giving artistic form to social interventions, communication, and relations, and to reproduce the participation, the interaction, and the relational sphere. The social interventions in contemporary art differ from social work or sociological and anthropological research in their form. The interactive, relational, or participatory art, in which the social interventions can be included, become artworks through a process that Bourriaud has called “relational aesthetics” and the “aesthetization of communication” (2001). Bourriaud's idea of extracting forms from social relationships has already been mentioned above. Thus these relations become an artwork, which has ceased to be just an object with definable forms. However, it is still an aesthetic and ethical challenge to find a way of giving new forms to the mentioned social relationships. This is even more complex when the artwork consists mainly of the spectator's/participant's experience during the art-making process and who are sometimes even transformed by the experience. The “here and now” seems to be unrepeatable. This can hardly be reproduced for others who only see, for example, the video or any other medium of representation of this event, without having had the immediate experience themselves. The event is represented by a register like photography, video, or graphic documents. At the same time it might be theorized and contextualized by art theory and art critique. A part of the action might become an artwork in the museum, which in the action was just a segment of the artistic intervention. A social intervention with a political character can be neutralized when it is represented in an official art institution (Longoni, 2007). Thus, relational art is confronted with the ongoing challenge of how to reproduce it after the event. In the case of Krzysztof Wodiczko's Alien Staff, there are video records (see the video in the virtual MACBA journal, vol. 1, www.macba.es). Furthermore, there are drawings of the different design stages and the transcriptions of what the people who used the instruments said (Wodiczko, 1999, pp. 100–136). Finally, there is also the Alien Staff itself, as an object. Wodiczko states that it goes beyond the state of an object. It also represents the interaction and the relations in which it was used: “… I have nothing against their second life as museum objects (…). They were tools, but now they contain within themselves the memory of the condition of which they were born…” (Wodiczko, 1999, p. 218).

For Krzysztof Wodiczko, art also has the advantage of being able to affirm democratic rights in an aesthetic way. Aesthetic means of expression are needed and not mere information or transcriptions (Serra & Wodiczko, 2005). Art in this sense is an important and powerful voice because of its symbolic character.

However, one should keep in mind Hal Foster's critique on mediocre “pseudoethnographic” artwork, which is not properly investigated and prepared (see above).

Furthermore, as Walter Benjamin had already stated, art is always vulnerable as it is used not only to transmit democratic rights but also abused for the opposite: to glorify power and dictatorship. Political art can aesthetize and justify politics (Buck-Morss, 2005).

There are some similarities and differences between art therapy and social interventions in contemporary art. In the latter, the final result and its aesthetic aspects are much more important than in art therapy. Moreover, in contemporary art, participants create an artwork with and for the artist, whereas in art therapy the client creates foremost for him- or herself. The event in relational art is usually limited in its time and process, which finishes with the final artwork (except for Lygia Clark's Structuring of the Self, which is based on an ongoing process). In art therapy the process is much more important and interesting than the final artworks.

Concerning the similarities, mutual trust and confidentiality are the basis for both the contemporary art process and the therapy process. In both cases clear information about the destiny of the final work(s) is essential.

The embodiment and engagement in the process is crucial for both a successful intervention in contemporary art and for progress in art therapy. The women's embodiment in the truth telling within the Tijuana Projections could be compared with the intensive process during the creation of an embodied image as opposed to a diagrammatic one (Schaverien, 2000).

Referring to Krzysztof Wodiczko, who considers the designer-artist to be Winnicott's “good enough mother,” one who is able to read needs and to equip the needy with designed machines, and to Lygia Clark, who also intended to fulfill this function in Structuring a Self, another parallel can be drawn with the art therapist who is the “good enough mother” during the therapy.

Also the complexity and the difficulties of reproducing the relation itself on a formal level are similar in art therapy and contemporary art. To write about these relations and experience or to film them, no matter if they have taken place in art therapy or in contemporary art, can never be considered the same as to live them at the moment. This means that both art therapists and contemporary relational artists have to constantly develop new and better forms of reproducing the experience.

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1 Concerning Benjamin's work, I am quoting the German complete edition edited by Rolf Tiedemann and Hermann Schweppenhäuser (1991). Frankfurt: Suhrkamp.
2 Dannecker explains these processes regarding the feelings of fear and anxiety.
3 For a study of Calle's entire artwork see for example Calle, 2003.
4 I do not intend to explore Calle's psyche or to analyze her as a person through her art. This has already been done elsewhere (Rech, 2005). In this context, I prefer to concentrate on the social impact of Calle's work.
5 For an exhaustive study of Wodiczko's projections (see Wodiczko, 1999, pp. 42–73).
6 In Barcelona, I coordinated an art therapy project, “Colors”, funded by the European Community, in which locals and foreigners met in art therapy workshops, www.art-therapy.it. One of the objectives was precisely to facilitate contact through the arts, in a creative and playful atmosphere.
7 I quote the Spanish translation: Judith Herman (2004). Madrid: Espasa.
8 The Brazilian art critic and psychoanalyst Suely Rolnik, who can be considered an expert of Lygia Clark's art, has created and developed the term cuerpo vibrátil, “vibratile-body,” in different writings, such as her thesis Cartografia Sentimental. Transformações contemporâneas do desejo, 2006a, and “The Hybrid of Lygia Clark”, 1998.
9 This individual show was organized by Manuel Borja who at that time was the director of the Tàpies Foundation and one year later became director of the MACBA. In December 2007 he has been appointed director of the Reina Sofía Museum in Madrid.


The Arts in Psychotherapy
Volume 36, Issue 3, July 2009, Pages 131-139

Foucault y la institución francesa - Guillermo Delahanty

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Es importante situar a Foucault en el contexto geográfico, histórico-social y epistemológico de la institución francesa, para explicar la génesis de sus intereses académicos y analizar su conexión con sus pesquisas sobre instituciones.

No es casual que Foucault haya elegido la elucidación de las instituciones monárquicas y del Antiguo Régimen, ya que el sustento geopolítico de Francia le proporcionó la continuidad y la permanencia en el suelo de su tierra y porque le permitieron interiorizar el ámbito histórico francés. Foucault continúa la tradición francesa de analizar instituciones, en especial las de encierro como hospitales, sanatorios, cárceles, asilos; una trayectoria que parte de Durkheim, sigue con Althusser, después con los del movimiento institucional como Lobrot, Pagès, Guattari, Mendel, Anzieu, Kaës y los socioanalistas Lapassade y Lourau (Delahanty, 1997).

El campo de producción de Foucault está relacionado con la herencia filosófica-política de Sartre, o sea, un radicalismo intelectual. Un campo filosófico situado en la trayectoria de Hyppolitte, Koyré, Bachelard, Canguilhem en oposición a los existencialistas (Bourdieu, 1996). Foucault le confesó a Paolo Caruso que inicialmente fue hegeliano, pero cuando descubrió a Nietzsche se transformó. La voluntad de poder de Nietzsche posiblemente influyó de manera esencial en Foucault. En realidad, Heidegger, Marx, Althusser y Lacan son asimilados y metabolizados en la obra de Foucault.

Años de formación

Paul-Michel Foucault nació el 15 de octubre de 1926 en Poitiers, Francia. Situado en una atmósfera católica conservadora y burguesa. Su padre Paul fue cirujano y su madre, Anne Malapert, era hija de un cirujano. En este sentido, el mundo de la medicina fue el imaginario social de referencia infantil permanente, y ulteriormente se convertirá en un tema de trabajo. En relación al catolicismo, el niño Paul-Michel, asistía los domingos a misa en calidad de monaguillo. Estudió con los jesuitas. Cuando de niño se sintió desplazado de los primeros lugares en la escuela por los niños judíos, constituía un pesar para él por no estar en primer sitio.

La ciudad de Poitiers fue ocupada por los nazis en 1940. Circunstancia que no representó aparentemente ningún peligro para el joven por su condición de clase y religiosa. En París en el año de 1945, se inscribe en la Escuela Normal Superior. A Foucault le decían Fouk's que significa zorro. En esta época lee a Freud y Marx. La agregación en filosofía la llevó a cabo bajo la supervisión de Althusser. De hecho entablaron una relación de amistad.

Louis Althusser (1918-1990) nació en una casa forestal del Bois de Boulogne, en los cerros de Argelia. El nombre de la familia Althusser procedente de Alsacia significa alte-Häuser (vieja casa) en el dialecto del terruño. Tocaba violín y armónica. Durante la guerra estuvo internado en el campo de concentración Schleswig. Estudió filosofía en la Normal y se dedicó a la enseñanza. Sus fuentes epistemológicas fueron: el "corte epistemológico" de Bachelard, Descartes, Pascal, Rousseau, Spinoza y Marx. Políticamente respetaba a Trotsky. Por su participación en la Acción Católica conoció la lucha de clases y el marxismo. Militó entonces en el PC desde 1948. Dirigió un seminario sobre El Capital de Marx de 1954-1956.

Althusser se casó con Hélène Rytmann, nacida en Francia, de familia judía procedente de Rusia y Polonia, escapada de los Progroms. Cambió el nombre del padre por el nombre de Legotien, un jesuita misionero en China. Ella peleó en la Resistencia en Lyon, bajo el nombre de Sabine. De la noche del sábado 15 al domingo 16 de noviembre de 1980 Althusser asesinó a su esposa. Lo encerraron de nuevo en el hospital y por una orden jurídica le prohibieron hablar públicamente del homicidio. Foucault lo visitó en dos ocasiones. Durante años habría padecido ciclos de depresiones muy severas, con algunos gestos suicidas y como consecuencia estuvo en varias ocasiones internado en manicomios, recibiendo electrochoques (Althusser, 1992). Se analizó con René Diatkine en un análisis casi interminable.

Foucault militó en el Partido Comunista francés de 1950 a 1955. Aunque ulteriormente reniega del marxismo vulgar, sus criticas son mordaces. Y también resigna de la teoría de Althusser. Sin embargo, asumió que las ideas de Marx las utiliza como "caja de herramientas". Cuando elabora sus propias cuestiones, "Foucault no cesa de plantear a Marx cuestiones que le vienen de otros lugares filosóficos e históricos así como, por otro lado, no cesa de plantear a otros interlocutores o adversarios cuestiones cuya formulación es de Marx" (Balibar, 1989, p. 49).

De acuerdo a Habermas (1985) Foucault asimila de la historia serial de la Escuela de los Anales, la idea con orientación pragmática en base a un procedimiento estructuralista. Piaget considera la etapa estructuralista de Foucault cuando analiza Las palabras y las cosas, y afirma que: "nos ofrece… el ejemplo bastante asombroso de una obra de estilo centelleante, henchida de ideas imprevistas y brillantes, de una erudición impresionante… pero que sólo conserva del estructuralismo corriente los aspectos negativos, sin que se llegue a discernir, en su ‘arqueología de las ciencias humanas’… otra cosa que la búsqueda de arquetipos conceptuales vinculados principalmente al lenguaje" (Piaget, 1968, p. 110).

Foucault estudió dos licenciaturas, una en filosofía en la Sorbona donde cursa seminarios sobre Husserl. En rigor aprendió alemán desde 1953 para leer directamente a este autor y a filósofos como Heidegger y Nietzsche. Sus maestros fueron Jean Hyppolite, Marcel, Merleau-Ponty y Georges Canguilhem, su director de tesis, entre otros. La otra licenciatura que cursó fue psicología, con el psicoanalista Daniel Lagache, donde conoce las investigaciones de Kofka, de Goldstein y aprende el test de Rorschach, de hecho, es una herramienta que le apasionará toda su vida y que la enseñará por años. Foucault realiza las prácticas de psicología en el Hospital Saint-Anne y en el laboratorio de electro-encefalografía de Jean Delay.

Evidentemente, su interés es un derivado de la influencia médica familiar. Participa en los laboratorios de psicología experimental. En relación al pensamiento psiquiátrico-fenomenológico es seguidor de Binswanger. (Ludwig Binswanger (1881-1966), médico, psiquiatra, que se doctoró con Jung, y conocieron juntos a Freud en 1907. Binswanger cuenta que su vínculo de amistad con Freud se mantuvo durante toda su vida. Fue director del Sanatorio de Kreuzlingen, donde en tiempo de su padre como director fueron internados Nietzsche y Bertha Pappenheim (Anna O). Desarrolló la psiquiatría fenomenológica por la influencia de Heidegger).

Faucault visita a Binswnager en los años de 1952 y 1953; su amiga Jacqueline Verdeaux traduce del alemán al francés el libro El sueño y la existencia, y Foucault lo ornamenta con notas y una introducción más extensa que el mismo texto de Binswanger. Foucault trabaja en un centro penitenciario y dicta sus clases sobre la teoría de la Gestalt, psicopatología y el test de Rorschach en la Universidad de Lille, desde octubre de 1952 hasta 1955.

Exilios voluntarios

Foucault se exilió voluntariamente para actuar libremente su homosexualidad asumida. En París sentía una fuerte opresión y su migración a Upsala, Varsovia, Túnez, le facilitaron estancias donde pudo canalizar con energía su propia pasión. "Dejé Francia -comentó- por las incomodidades de la vida social y cultural".

"Desde Poitiers donde nació (1926) hasta el Hospital de la Salpêtrière donde finalmente murió (25 de junio de 1984), sus recorridos dejaron como cebras los saberes y los países. Visitaba los libros como circulaba en París en bicicleta, en San Francisco o en Tokio, con una atención precisa y vigilante para asir, a la vuelta de una página o de una calle, el brillo de una extrañeza que estaba oculta ahí, inadvertida" (de Certeau, 1987, p. 40).

En efecto, después de la agregación en filosofía, los alumnos de la Escuela Normal Superior practicaban la docencia a través de la institución del Estado que procuraba plazas para sus egresados. En el caso de Foucault, su mentor Georges Dumézil (1898-1986) le consiguió los diversos sitios para la enseñanza. El primer sitio de residencia fuera de Francia desde Agosto de 1955 a 1958 fue en Upsala, Suecia. En esta ciudad comienza su investigación sobre la historia de la locura. Concurre diariamente a la Biblioteca de 10 a 3 ó 4 de la tarde.

De cinco a seis horas por día escribe escuchando música de Bach, Mozart, re-escribe, pule. "La escritura de Foucault es perfecta: esa espiral generativa del poder, que ya no es una arquitectura despótica, sino un encadenamiento infinito, un enrollamiento y una estrofa sin origen (sin desenlace tampoco), con un desplegamiento cada vez más vasto y más riguroso" Baudrillard, 1977, p. 7). Walzer (1988) describe el estilo de Foucault quien fundamentalmente escribió con frases enunciativas, aficionado a los modos interrogativos cuyos argumentos son expuestos a manera de insinuaciones. Para Blanchot (1986) el estilo es brillante y preciso, un estilo barroco.

El 23 de febrero de 1958, Foucault le escribió a su mentor Georges Dumézil desde Upsala, Suecia, para contarle que buscaban a un lector de francés para una plaza en la Maison de France en Frankfurt. "Están buscando a alguien para Frankfurt. Pero, naturalmente, no es a mí a quien van a proponérmelo. Los muy monstruos". Una vacante que no llegó a ocupar. ¿Qué hubiese ocurrido si Foucault se habría instalado en la ciudad alemana del Instituto de Investigación Social dirigido por Adorno? Lamentablemente, no es plausible suponer ninguna indicación de un encuentro factible, no obstante a que tardíamente reconoció la obra del filósofo, no hay por ahora evidencia histórica de un conocimiento entre ambos (Delahanty, 1999). (Adorno tenía previsto dedicar un seminario a la obra de los estructuralistas como Lévi-Strauss y Lacan. Cf. Theodor W. Adorno (1968). Introducción a la sociología. Barcelona, Gedisa.)

El segundo sitio de residencia fue en Varsovia, Polonia, de octubre de 1958 a 1959. El tercer sitio en Hamburgo, en el año 1959-1960. Aquí ocupará la Dirección del Centro Cultural Francés e impartirá clases en el Departamento de Lenguas Románticas en la Facultad de Filosofía de la Universidad, de 1959 a 1960. Durante su estancia prepara su tesis principal sobre la historia de la locura y su tesis complementaria sobre Kant para su doctorado en Letras obtenido en 1961.

Regresa a París y trabaja simultáneamente en Clermont-Ferrand del otoño de 1960 a primavera de 1966. Sus clases de "filosofía" son en realidad de psicología porque en el año de 1962 no existía la psicología como establecimiento de profesión. Los cursos consisten en psicopatología, sobre Freud citando a Lacan y el test de Rorschach incluido, materia a la que le dedicará las dos últimas horas por clase a la semana, durante años, a un grupo selecto de estudiantes.

De nuevo viaja al extranjero, en concreto a Túnez, el cuarto sitio, de 1966 al otoño de 1968, por lo que durante el comienzo del movimiento estudiantil Foucault en lontananza cubierto por el sol mediterráneo. De regreso a París, en enero de 1969 ingresa a la Universidad de Vincennes como director de Filosofía, no obstante que la oferta inicial había sido para la Universidad de Nanterre pero finalmente no se concretó. El dos de diciembre de 1970 dicta su primera lección en el Collège de France. Cátedra que ocupará hasta su muerte. Cada miércoles asistirá a dictar su conferencia.

Nada de lo humano

Foucault conformó el Grupo de Información sobre Prisiones (GIP) del 8 de febrero de 1971 al 19 de febrero de 1974. En esta fase realiza investigación sobre el terreno. Entrevistas con los familiares de los presos y cuestionarios entre familiares de los detenidos que hacen cola para verlos a la hora de la visita. Reúne testimonios y relatos sobre las condiciones de vida de los presos de 20 prisiones. La amistad con Deleuze (Gilles Deleuze (1925-1995), proveniente de una familia de derecha, convertido en un izquierdista; filósofo becario de Estrasburgo, docente de Liceo, profesor de Vincennes; se asocia con Felix Guattari desde 1969. Por un problema crónico respiratorio y un colapso del pulmón, que fue tratado por traqueotomía, se echó por la ventana al vacío desde su apartamento, el sábado 4 de noviembre), establecida desde 1962, bajo la sombra de Nietzsche, en Clermont, se dilata por razones políticas, a saber, alrededor de la defensa del abogado del grupo Baader-Meinhoff, Klaus Croissant, que el gobierno francés pretendía extraditar en 1977. Foucault apoya al abogado y Deleuze al abogado junto a su cliente. El punto de divergencia entre los dos fue que Foucault se oponía al terrorismo.

Foucault viaja en diciembre de 1977 a Berlín con la meta de visitar el lado oriental. En el lado occidental es objeto de una redada policial porque durante la comida, él y su compañero habían conversado alrededor de un libro de Ulrike Meinhof y alguien los había denunciado. Dentro de la misma línea de defensa alrededor del caso de la banda, desfila por las calles de Hannover en enero de 1978, para defender al psicólogo social Peter Brückner, quien había sido expulsado de las universidades por defender un libro en defensa del grupo terrorista. Foucault escribió un prefacio al panfleto traducido al francés de Brückner y Alfred Krovosa en 1979.

Foucault y Chomsky participaron en un debate para la televisión holandesa en 1971. Los temas fundamentales fueron sobre la naturaleza humana y la política. En el marco de la política discutieron sobre la justicia y el poder. En relación al poder, Chomsky lo conecta con la esfera de la política. En cambio Foucault lo abstrae del aparato del Estado.

Una plausible sugerencia es que el interés de Foucault por la Ilustración se deriva de sus raíces católicas, creencia que abandonó ulteriormente. En efecto, para Jean-Paul Aron, lo imaginario que realiza sobre Foucault es una metáfora y está investida por lo sacro, es decir, lo consideró con el porte de un eclesiástico entre el jansenismo de Port-Royal y el inquisidor: "lo imagino en el Siglo XV en la Plaza de la Señoría en el papel de monje que fulmina anatemas reclamando para Cristo Rey, contra los herejes, el gobierno de Florencia. Pero no se había dejado quemar. Ese letrado es más listo que un mono, acoplado permanentemente a los acontecimientos" (Aron, 1984, p. 233).

Desde el punto de vista de la sociología del conocimiento es posible rastrear el origen de su interés generado por una atmósfera filosófica propia. En la génesis de la Ilustración de los filósofos franceses se encuentran a tres de los representantes más conocidos, Voltaire, Rousseau, Diderot, reflexionando sobre una filosofía que constituye, de acuerdo a Goldmann, una visión del mundo en correspondencia con el catolicismo. No obstante que su apuesta era por la libertad, el individuo y la felicidad y se declarasen ateos.

"Todos, en nombre de la razón individual, de los valores fundamentales tales como la libertad, la igualdad entre los hombres, la justicia y la tolerancia, realizan el proceso contra la Iglesia y la religión cristiana y también contra toda religión positiva. Así se declaren ateos, deístas o teístas, todos los pensadores de la Ilustración consideraban como contraria a la razón la idea de que una religión sea la verdadera, o aun que se proclame privilegiada respecto a las demás" (Goldmann, 1967, p. 89). La visión del mundo de la filosofía de la Ilustración, de acuerdo a Goldmann, es a-histórica e individualista y consideró que el mismo Kant en algunos aspectos esenciales pertenece a la Ilustración.

Foucault y la música

La música fue una sintaxis para Foucault aunque posteriormente modificó su afición hacia la pintura. En un comienzo al filósofo francés le fascinó la música y se dirigía a ella a través del discurso, Boulez fue el mediador entre el discurso y la música (Aron, 1984). (El compositor Pierre Boulez le dedicó un poema como homenaje luctuoso a Adorno que fue compositor de música y pianista Cf. G. Delahanty (1986). Nostalgia y pesimismo: teoría crítica-musical de Theodor W. Adorno. México, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa) Una de las parejas iniciales de Michel fue el compositor Barqué.

También fue amigo por un tiempo breve, en 1956, de un músico amateur: Roland Barthes (1915-1980), que tocaba piano y había estudiado con una tía durante su infancia. Estudió Letras en la Sorbona. En una ocasión intentó psicoanalizarse por Lacan en 1953 pero fue rechazado. Barthes colaboró con Tel Quel, y fue amigo de Sollers y Julia Kristeva. Barthes como sus contemporáneos, según Kristeva (1996), continúan la tradición del culto al Verbo desde la Sorbona medieval, los Enciclopedistas, seguido de la inserción de San Agustín, Santo Tomás, Hegel, Marx, Freud y Heidegger y que además políticamente experimentaron el gaullismo, la guerra de Argelia y el movimiento del 68.

Foucault en su viaje a Polonia visita a Auschwitz en setiembre de 1982. Un jesuita reflexionó sobre el asunto ético: "La ética de Foucault nos invita a la sabiduría, una sabiduría que consiste no solo en desprendernos de ciertos sistemas de pensamiento y de acción, sino también en romper nuestro silencio ante el sufrimiento que es la triste suerte de nuestra época. Si la arqueología llegó a ser una metáfora estimulante para el pensamiento, ello se debe en parte a que nos dio la impresión de que se aplicaba por lo menos a analizar las fuerzas subterráneas que hacen irrupción en nuestra época" (Bernauer, 1989, p. 267).

A mí me parece que la pregunta sobre Auschwitz de Adorno se conecta con la reflexion del autor. Adorno sentenció: "Lo que en cambio es falso es la cuestión menos cultural de si se puede seguir viviendo después de Auschwitz, de si le estará totalmente permitido al que escapó casualmente teniendo de suyo que haber sido asesinado. Su supervivencia requeriría ya la frialdad, el principio fundamental de la subjetividad burguesa sin el que Auschwitz no habría sido posible. ¡Que culpa tan radical la del que se salvó! Su pago son los sueños que padece, como el de quien ya no vive, sino que fue pasado por la cámara de gas en 1944, cuya existencia posterior entera es mera imaginación, emanación del deseo delirante de un asesinado hace veinte años" (Adorno, 1966, p. 363).

Adorno mucho más radical que Foucault en este asunto sobre la industria de la muerte, tal vez por su condición judía. En rigor, Adorno tomó conciencia de su judaísmo bajo el impacto del nazismo y de la Shoah (catástrofe). Para Habermas, Adorno consideró que en el paisaje de ruinas de una razón objetiva destruida, de cuyos testimonios mudos se extrae la perspectiva de una esperanza de reconciliación.



Referencias

Adorno, Theodor W. (1966). La dialéctica negativa. Madrid, Taurus.

Althusser, Louis (1990) [1992], El porvenir es largo, Barcelona, Ediciones Destino.

Aron, Jean-Paul (1984), Los modernos, México, Fondo de Cultura Económica.

Baudrillard, Jean (1977), Olvidar a Foucault, Valencia, Pretextos.

Bernauer S.J., James (1989), "Mas allá de la vida y de la muerte. Foucault y la ética después de Auschwitz", en: AAVV, Michel Foucault, filósofo, Barcelona, Gedisa.

Blanchot, Maurice (1986), Michel Foucault como yo lo imagino, Valencia, Pretextos.

Bourdieu, Pierre (1987), "¿Qué es hacer hablar a un autor? A propósito de Michel Foucault", en Capital cultural, escuela y espacio social, México, Siglo XXI.

Calvet, Louis Jean (1980), Roland Barthes. Biografía, Barcelona, Gedisa.

Caruso, Paolo (1969), Conversaciones con Lévi-Strauss, Foucault y Lacan, Barcelona, Anagrama.

De Certeau, Michel (1984), "El sol negro del lenguaje: Michel Foucault", en Historia y psicoanálisis, México, Universidad Iberoamericana.

Delahanty, Guillermo (1997). La marca de Lewin en grupos e instituciones. México, UAMX, TIPI, # 5.

Delahanty, Guillermo (1999). "Foucault y la Escuela de Frankfurt", Argumentos, # 34, pp. 133-138.

Deleuze, Gilles (1986), Foucault. Buenos Aires, Paidós.

Dreyfus, Hubert L. y Paul Rabinow (1979), Michel Foucault: Más allá del estructuralismo y la hermenéutica, México, Universidad Nacional Autónoma de México.

Eribon, Didier (1984), Foucault, Barcelona, Anagrama.

Eribon, Didier (1994), Michel Foucault y sus contemporáneos, Buenos Aires, Nueva Visión.

Goldmann, Lucien (1967), La Ilustración y la sociedad actual, Caracas, Monte Avila Editores.

Habermas, Jürgen (1985). El discurso filosófico de la modernidad. Madrid, Taurus.

Kristeva, Julia (1996), Sentido y sinsentido de la revuelta. Literatura y psicoanálisis, Buenos Aires, Eudeba.

Piaget, Jean (1968) El estructuralismo, Buenos Aires, Prometeo.

Sichère, Bernard (1997), Cinquante annés de philosophie française, Paris, Denöel.

Walzer, Michael (1988), La compañía de los críticos, Buenos Aires, Nueva Visión.

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  • aaah: que esto se convierta en red, sin propietarios. Por eso amigos de Google, MSN, Facebook, estamos a un paso del sueño de Marx. Solo falta que renuncien a la propiedad del aire.
  • ah la petulancia de Nietzsche, abusando de su enfermedad para ser inmune
  • AH. LA PETULANCIA DE SOCRATES CUANDO DIJO "SOLO SE QUE NO SE NADA".:LO CORRECTO ES EL ENUNCIADO "EL QUE NO SABE NO LO SABE". SOCRATES ANTICIPÓ A DESCARTES COMETIENDO EL MISMO ERROR, LA MISMA MODESTIA INTELECTUAL, QUE LUEGO DIJO "NO DUDO QUE DUDO". PUEDO DECIR "SOLO DIGO QUE NO HABLO". POR ESO ESTAS JUGADAS DEL LENGUAJE SON MUY LEJANAS Y CONFUNDEN. SOCRATES SABIA Y NO ERA UN SABIO. NO SE PUEDE ESTAR TAN SEGURO DE QUE NO SE SABE, DE QUE SE DUDA, DE QUE SE EMPLEA EL LENGUAJE.
  • basta de mirar las ilusiones
  • cuando mas se persigue algo mas se depende
  • LA TRAGEDIA INVOLUCRA AL AUTOR
  • LA VERDAD NO ES UNA PERO DEBE SER ALGO
  • solo se ama a los hijos como se debe amar a una mujer
  • un sueño suele costar la vida

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