jueves, 29 de enero de 2009

DEJARSE AMAR
Acerca de una nueva forma de cuidado del yo en Foucault, a partir de tres formas de cuidados preexistentes.
Aldo Enrici.

Entre los años l976 y l984, Michel Foucault trabajó en sus dos últimos volúmenes sobre Historia de la sexualidad, y otros ensayos y conferencias que giraron todos alrededor del tema de la ética de la subjetivación.
En este período que suele denominarse "ético" en pensamiento de Foucault. Focaliza su objetivo en tres campos: 1) Los juegos de verdad, 2) los juegos de poder, 3) las técnicas de subjetivación. Es este último aspecto nos interesa resaltar en este artículo. No obstante, el mismo Foucault habla de ethospoiesis, una situación que comienza en el cuidado pero que deriva en una producción del sujeto.
El sujeto es constructivo, poético y no solamente una cuestión de inicio. El pensamiento científico había descontado la producción del sujeto, o el sujeto como un producto de sí, desde la base suficiente de la evidencia. La ética, incluso había llegado a ser una instancia posterior de la extrema sensibilidad estética ante lo sublime. Foucault destaca que lo que es necesario es cuestionar la racionalidad de los códigos dominantes de la cultura. La racionalidad que sirve a efectos de dominación y sujeción de los seres humanos y a la falta de cuidado de sí: "Caracterizarémos el ethos filosófico propio de la ontología crítica de nosotros mismos como una prueba histórico práctica de los límites que podemos superar y así como un trabajo que efectuamos nosotros mismos sobre nosotros mismos como seres libres". (Poster, 1990).
Foucault comienza señalando que el "cuidado de sí" se convirtió en el principio básico de razonabilidad ética y al mismo tiempo en una condición necesaria de la vida filosófica y en la forma de acceso a la filosofía. Foucault se refiere a los filósofos griegos del siglo IV AC, y a los estoicos. En su programa de investigación también estaba proyectado un estudio sobre la técnica de subjetivación en el Cristianismo, la cual aparentemente no llegó a publicar. De hecho el título de la obra era Las aventuras de la carne.
El cuidado para el gobierno.
Para los griegos el sujeto debe transformarse para tener acceso a la verdad. Necesita una especie de conversión. "La verdad es lo que ilumina al sujeto y da tranquilidad al espíritu. "(HmS: 38) En el diálogo platónico Alcibíades, Sócrates trata de transformar a Alcibíades en el sentido de acceder al gobierno de sí mismo, mostrándole que no se dejará amar por Alcibíades, porque esta es una debilidad del gobernante . La necesidad de ocuparse de sí mismo está ligada al poder (modelo griego). La verdad exige transformación de sí mismo. Alcibíades muestra debilidad al someterse a los placeres y los deseos. El modelo platónico es el siguiente: me ocupo de mí mismo para posteriormente gobernar con arte la ciudad. Ocuparse de sí mismo significa ocuparse de la propia alma. El alma se sirve del cuerpo. El alma es el sujeto que se sirve del cuerpo y del lenguaje. El alma es el sujeto de la acción. Es necesario ocuparse del alma y no sólo del cuerpo. El maestro sirve de guía en el cuidado de sí mismo. En el modelo griego el ocuparse de sí mismo se refiere a una clase aristocrática. El arte de gobernar no es arte si no se pasa por el sumo cuidado del alma.
Foucault recalca que en el caso de Platón, aunque se mantiene en el modelo del dominio de sí mismo, sin embargo, acentúa mucho más la austeridad, la templanza, la abstinencia, en favor de la búsqueda de la verdad. El individuo no puede acceder a la verdad sino por un proceso moral de dominio de sí, de ascesis y así llegar al amor verdadero que es la sabiduría y a la suspensión del goce inmediato. En Grecia, nos dice Foucault, se da una ética de la elección, no de la obediencia sumisa; es una ética más de la forma que de la norma; no es una moral inscrita en un código de prohibiciones. Solo ocupándonos de si mismo podemos ocuparnos de los demás. "La constitución de uno mismo en el objeto, en el fin absoluto y permanente de la voluntad, no puede lograrse más que por mediación del otro. (p. 60) El cuidado de uno mismo hace necesaria la presencia del otro. La filosofía es la guía para el logro del gobierno de sí mismo.
La auto-objetivación
Pasemos a lo que Foucaut esribe acerca de los estoicos en la cuestión del gobierno de sí mismo y lo que él denomina tecnologías del yo. Con los estoicos el cuidado de sí mismo se convierte en un fin en sí mismo. El sí mismo se convierte en el objetivo del cuidado de sí mismo como autofinalidad. Actividad centrada en el sí mismo. Se entiende la filosofía como una forma de espiritualidad. Se produce una cultura de uno mismo. Se trata de liberarse de lo que dependemos. De acelerar el proceso a la muerte. En el estoicismo se trata de la auto-objetivación. El sujeto elabora una ética para la finitud, del mismo modo en que Descartes elaborará una ética provisoria para sostener el proceso hacia la evidencia y la salida de la evidencia, una ética que en los estoicos será definitiva. La máxima del oráculo de Delfos "conócete a ti mismo" y reconoce tus límites, debe ir acompañada de otra: "ocúpate de ti mismo" y supera tus límites. Como aclara Foucault: "El conocimiento de uno mismo es únicamente un caso particular de la preocupación por uno mismo". (HmS, 1994)
Séneca nos dice que si queremos salir de la ignorancia es necesario el cuidado de sí mismo. La ignorancia es mala para nuestra salud, no para nuestro desempeño público. El peor estado en que filosóficamente uno puede encontrarse es un estado de estulticia. Esta estulticia implica una aceptación no crítica de las representaciones. Estulto es el que se dispersa en el tiempo y que no pone su voluntad en alguna finalidad importante. Esa voluntad volátil no puede ser libre. Querer libremente es querer sin estar determinado por representaciones o inclinaciones. La voluntad justa no tiene otro objeto que a sí mismo. Ahora bien, el estulto no se deja querer a si mismo. Salir de la estulticia es ponerse en actitud tal que uno llegue a quererse a sí mismo, sin necesidad de ser querido. Precisar ser querido es un extravío . El cuidado de sí implicaba una serie compleja de obligaciones en función del alma. Las cartas de Séneca ejemplifican bien estas obligaciones. En el período helenístico el cuidado de sí no es meramente una preocupación para prepararse para la política sino que se ha convertido en preocupación general. No se trata sólo de prepararse para la política, al contrario, se recomienda retirarse de la política para dedicarse al cuidado de sí mismo. Tampoco se trata de una preocupación sólo de los jóvenes sino que se convierte en un arte de vivir para todos y a lo largo de toda la vida. El cuidado de sí es más bien un modo de prepararse para cierta realización completa de la vida. "Esta realización es completa justamente en el momento anterior a la muerte". (TY, 67)
La renuncia
La tercera forma de subjetivación es la del cristianismo. Hay algunas referencias de Foucault, a pesar de que la obra dedicada a dicho tema no llegó a publicarse de forma ordenada o entera. Para el cristianismo el cuidado de sí mismo se veía como un egoísmo. Por eso manda más bien la renuncia a amarse. La salvación posibilita el acceso a uno mismo. En el cristianismo uno tiene que enunciar un discurso sobre sí mismo y sólo así puede ser guiado. El cristianismo "impone obligaciones muy estrictas de verdad, dogma y canon". (TY, p. 80) El acceso a la verdad requiere la pureza del alma. La 'exomologesis' y la 'exagoreusis' son parte de las técnicas de subjetivación del cristianismo. La exomologesis es el reconocimiento de sí mismo como pecador. El sujeto es un falso sujeto que debe renunciar a sí para amar algo superior. En el cristianismo se usa la autoobservación. "Al comienzo de la época cristiana ...se produce un cambio importante al nivel de la concepción del sujeto y de las técnicas de constitución de sí mismo: se inaugura una voluntad de saber, saber de sí, un saber de los detalles incorregibles que limitan la capacidad de gobierno de los otros y de gobierno de sí, e incluso que impedirían ser amados por el verdadero sujeto que habita en un interior, que afecta al propio yo, a la profundidad en que se manifiesta: una obligatoriedad de que cada uno conozca quién es y lo que ocurrió dentro de sí. Se trata de descifrar o constituir la verdad de uno mismo". ( Lanceros, l996,) Es una verdad, como dice San Agustín, que "mora en el interior de uno mismo".
Tertuliano traduce exomologesis como "publicatio sui": reconocerse públicamente. Saberse y reconocerse como pecador ante todos. Conocerse a sí mismo, pero reconocerse como pecador para solicitar un perdón, una palabra de significado. La exomologesis es el reconocimiento dramático del estatuto de penitente. En el cristianismo es esencial el carácter público y obligatorio de la exomologesis. En el cristianismo primitivo...la ciudad es testigo del sufrimiento, la vergüenza y la humillación de quien se ha descubierto pecador". (Lanceros, 1996,)
La exagoreusis es el ejercicio de verbalización de los propios pensamientos, actos e inquietudes que se practicaba ante el superior en la disciplina monacal. Implicaba un control del pensamiento y su expresión verbal ante el superior. Todo debe ser expresado y nada debe permanecer oculto. No basta ni el autoconocimiento ni el autocontrol, se hace necesario también la expresión externa de la palabra: descubir a su abad por un humilde y sincera confesión los malos pensamientos que le salvaguardan, y las faltas ocultas que hubiese cometido". También aquí se trata de una relación entre el sujeto y la verdad; una nueva relación a la vez moral y epistémico más que estética. "Esta tecnología epistemológica del yo, o esta tecnología del yo orientada hacia la permanente verbalización y descubrimiento de los más imperceptibles movimientos del yo, aparece victoriosa después de siglos y siglos, y es todavía dominante hoy. La verbalizacion es una expresión de una imperfección que el mismo verbo contiene”. (Cit. Lanceros, 1996, p. 54).
Reconocerse imperfecto, miserable, a la vez que nos salva nos hace más imperfectos, pues ni siquiera podríamos saber que lo somos puesto que la misma imperfección lo impide. Las escapatorias místicas son contexturas de amor no merecible de ser correspondido. Haz lo que desees conmigo pues soy tu esclava.
Dejarse amar
En una instancia biopolítica la transposición de la inferioridad del sujeto al ambiente burgués de las ciudades se vuelve referencia forzada para el psicoanálisis en el caso de que se persiga un objetivo tal como la confesión simbólica normalizadora. El psicoanálisis no será más que un intento fallido si se mantiene en el ámbito del biopoder, si se reduce a ser una pastoral que dicta la norma social. Lo anterior representa el mayor peligro para la sobrevivencia del psicoanálisis en nuestros días. El peligro no es exclusivo del psicoanálisis sino del conjunto de las disciplinas humanas. Por otra parte la derivación del otro en Otro lacaniano se acarrea como un paso de reencuentro con la filosofía onto-teológica. El Otro no es sino una instancia más en la historia del ser. Foucault alcanza una perspectiva especial en la cultura de ser amado. En la cultura Sado/Masoquista no hay ninguna agresividad entre los amantes, más bien “inventan nuevas posibilidades de placer (o de ser amados) haciendo uso de ciertas partes bizarras del cuerpo, erótizándolo.” En esa invención del placer ocupa un lugar importante la desexualización del placer, es decir, separar el placer sexual de la genitalidad. El erotismo S/M utiliza al cuerpo como una fuente múltiple de placeres. En el erotismo S/M se produce placer utilizando otras partes del cuerpo distintas de los genitales. En la cultura S/M se obtiene placer fuera de la situación sexual.
Las reflexiones de Foucault sobre el erotismo S/M le permiten insistir en las diferencias estratégicas que posibilitan el deseo y el placer.(Humberto de Leon Pérez, 2006 ) Si las relaciones de poder atraviesan el cuerpo, es en el cuerpo y sus placeres en donde se da la batalla y la resistencia contra las técnicas de la normalización. Como el cuerpo es el lugar privilegiado de la relación consigo mismo, las prácticas del cuidado de sí tienen en el campo de los placeres sexuales un sitio privilegiado para desarrollarse. De allí que la creación de nuevos placeres (como lo son el erotismo S/M y demás invenciones de la erótica moderna) son una critica en acto a las disciplinas que hacen un uso normativo de la noción de deseo. Foucault critica la noción de deseo por el uso estratégico que se hace de la misma, por el vínculo que se establece con una identidad normalizada. Foucault se apoya en el placer, específicamente en la intensificación de placer, para que sea posible una estrategia de desubjetivación, es decir una estrategia donde sea posible dejar de ser un sujeto fijado a una identidad estabilizada. En la intensificación del placer es posible que el sujeto haga la experiencia de la no identidad (del no sí) y se haga el pasaje del sí al no sí: Las intensidades de placer están mas bien ligadas al hecho que uno se desubjetiviza, que deja de ser un sujeto, una identidad. Como una afirmación de la no identidad. (Humberto De León Pérez, 2006).
no porque ambos amantes se fusionen sino porque el deseo es sustituido por el placer que nadie descubre, puesto que es el placer de dejarse ser amado. El punto de mira de Foucault es la desintegración subjetiva, la desubjetivación y eso lo permite el placer y no el deseo. No es el deseo, sino el placer quien sostiene la experiencia de desintegración.
En la obra de Harold Pinter, Traición, a medida que avanza el relato se remonta la historia. El reencuentro de una ex pareja de amantes heterosexuales se luego de la intolerable traición cometida con el mejor amigo de él que a su vez es el esposo de ella. Pero la pareja descubre que habían sido traicionados antes por el esposo amigo a quien suponían un pobre hombre engañado. Pero este hombre engañado había sido mucho más astuto que la pareja de amantes. El quiebre de la pareja sucede cuando saben que habían sido descubiertos mientras ellos sufrían. La traición que cometían a escondidas hasta saber que ya no eran amados, que habían sido descubiertos y que el amor a escondidas era fruto de que el tercero se dejaba amar mientras estaba siendo traicionado. Los amantes forzaron su ruptura para seguir siendo amados, por no soportar la traición que cometían ante el amo simbólico que los castiga desde el placer de dejarse amar.
si alguien es amado es descubierto cruelmente. Los maestros no se dejan amar. Sócrates no se deja traicionar por Alcibíades. Jesús no predicó “dejarse amar como yo me he dejado amar”.
Amar difiere de una tecnología del yo de autocuidado como fin en sí mismo o como estrategia para gobernar o como verbalizacion de la renuncia. Nadie debe saber que nos dejamos amar, no podemos confesarlo, no podremos gobernar al que se deja amar. Si sabemos que somos amados seguramente escaparemos, puesto que permitirse ser amado de esa forma nos fuerza a traicionar a quien nos ama a disiparse de esa posesión o a dejarse matar por el amo. El amo no nos ama, ama el objeto casi espectral de su esclavo que sí lo ama y que trabaja para su amo para que este, alguna vez lo registre como su amante. El esclavo del amor, que se siente amado por el amo, se emparenta con el pueblo que desvasta a su rey. El amo le dice a su pueblo que lo ayude, a qué, a no ceder en su placer de no confesar su amor. La madre ama al hijo, quien se deja amar, hasta traicionarlo con su padre, dejándose amar por él, que sería la instancia edipica de “dejarse amar” o el motivo por el cual Edipo no creerá en los adivinos. Y con quien lo traiciona es con el padre. Pero el padre no resiste esa traición porque él puede ser traicionado. El padre es entonces el hijo, las dos personas del cristianismo. Se deja amar hasta que no lo aman, entonces reconoce que ha sido amado hasta ser traicionado.
Este cuarto cuidado debería ser la complementación de la primera etapa del cristianismo o tercer cuidado. De otro modo, ya había sido una presencia en la antigüedad clásica, cuando del cuidado para gobernar griego se siguió el cuidado para no gobernar o askesis. El cristianismo movería la verbalización como cuidado en el sentido de un cuidado de la situación de permanecer como esclavo que ama a Dios a un estadio de permitirse ser amado como instancia de gobierno de los otros. Si me dejo amar mi producción se considerará un agradecimiento, una gracia domesticable. Nietzsche, en la tercera parte de Así habló Zaratustra, bajo el título: «De la virtud empequeñecedora» menciona que Zaratustra encuentra casas nuevas en su camino y las escruta hasta concluir que son muy pequeñas y sus habitantes son pequeños hombres recluidos y que en su mayorìa son queridos:

"En el fondo lo que más quieren es simplemente una cosa: que nadie les haga daño (…).Virtud es para ellos lo que vuelve modesto y manso: con ello han convertido al lobo en perro, y al hombre en el mejor animal doméstico del hombre."

Así habló Zaratustra, pp. 237-240 de la versión española de Andrés Sánchez Pascual.]
Sloterdijk - Cf. P. Sloterdijk: Eurotaoismus. Zur Kritik der politischen Kinetik, Frankfurt, 1989 (explicaciones sobre las éticas del tratamiento de las omisiones y “frenadas” como función progresiva)-.

repara en que “hay un malestar en el poder de elección, y pronto constituirá una opción a favor de la inocencia el hecho de que los hombres se rehúsen explícitamente a ejercitar el poder de selección que han alcanzado de modo fáctico”.
Ya no ejercitan el querer sino el ser queridos, los mansos se desujetivizan para no preferir la decisión de querer sino para ser queridos.

Para reflexionar.
El último cuidado que es el dejarse querer rompe la continuidad de sujetivación al escapar a la tarea activa de selección o si se quiere, de querer. Lo subjetivo toma un papel pasivo, un reconocimiento del peor elemento de la subjetivación que se pone en cuestión, como el papel de amar e inclusive de amarse. Estamos ante un arte de permanecer apáticos, de no demostrar ni sabiduría ni voluntad de saber. Pareciera una actitud incorrecta, una aniquilación de lo etho-poiético, de fin de la humanidad. Pero todavía puede ser el principio de la voluntad de los sin voz. Hay una común aseveración acerca de que en toda sociedad hay excluidos. Pero los sin voz, los excluidos, podrían ser todos algún día. O podrían ser la gran mayoría de la sociedad, o la sociedad entera, muchos mas de los que suponemos, como si el logos se hubiera excluido también. Foucault refiere a Plutarco la idea de que al haber aprendido de modo constante un número de verdades y se inicien nuestros apetitos, deseos y miedos, se implique que cuando el logos hable acallará a todos como un amo que con un solo grito acalle a los perros. “Esta es la idea de un logos que en cierto modo se habrá convertido en vosotros mismos(Hms 101)”. La cuarta forma de cuidado supone que esta situación ya ha sucedido, que el centro está vacío, aún vacío de logos.



Bibliografía

Foucault, M.,Hermenéutica del sujeto, Editorial Altamira, La Plata, Argentina, 1996, pp.
93-125.
—— “Nietzsche, la Genealogía, la Historia”, en Microfísica del poder, La Piqueta,
Madrid, 1992, pp. 7-31.
—— La Hermenéutica del sujeto, Fondo de Cultura Económica, México, 2004.
—— Historia de la sexualidad 1 – la voluntad de saber, Siglo XXI, México, 2000.
— Historia de la sexualidad 2- el uso de los placeres, Siglo XXI, México, 1999.
— Historia de la sexualidad 3 – la inquietud de sí, Siglo XXI, México, 2001.
— “Sobre la genealogía de la ética” (entrevista con Hubert Dreyfus y Paul
194
__Tecnologías del yo. Barcelona, Paidós, 1990.
__Paxti Lanceros, "Dominio de sí, tecnologías del yo y hermenéutica del sujeto",
Diálogos, (núm. 68, l996)

Mark Poster, "Foucault, el presente y la historia", en: Michel Foucault, filósofo. 1990
Humberto De León Pérez. Centro De Investigación Y Docencia En Humanidades. Estado de Morelos. Caminos de La Erótica. Foucault y Lacan. Tesis de Doctorado en Filosofía.

Ideas y pensamientos

  • aaah: que esto se convierta en red, sin propietarios. Por eso amigos de Google, MSN, Facebook, estamos a un paso del sueño de Marx. Solo falta que renuncien a la propiedad del aire.
  • ah la petulancia de Nietzsche, abusando de su enfermedad para ser inmune
  • AH. LA PETULANCIA DE SOCRATES CUANDO DIJO "SOLO SE QUE NO SE NADA".:LO CORRECTO ES EL ENUNCIADO "EL QUE NO SABE NO LO SABE". SOCRATES ANTICIPÓ A DESCARTES COMETIENDO EL MISMO ERROR, LA MISMA MODESTIA INTELECTUAL, QUE LUEGO DIJO "NO DUDO QUE DUDO". PUEDO DECIR "SOLO DIGO QUE NO HABLO". POR ESO ESTAS JUGADAS DEL LENGUAJE SON MUY LEJANAS Y CONFUNDEN. SOCRATES SABIA Y NO ERA UN SABIO. NO SE PUEDE ESTAR TAN SEGURO DE QUE NO SE SABE, DE QUE SE DUDA, DE QUE SE EMPLEA EL LENGUAJE.
  • basta de mirar las ilusiones
  • cuando mas se persigue algo mas se depende
  • LA TRAGEDIA INVOLUCRA AL AUTOR
  • LA VERDAD NO ES UNA PERO DEBE SER ALGO
  • solo se ama a los hijos como se debe amar a una mujer
  • un sueño suele costar la vida

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