sábado, 3 de diciembre de 2011

bioy casares-una muñeca rusa

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Los males de mi columna me retuvieron en un largo encierro, interrumpido únicamente
por visitas a consultorios, a institutos de radiografías y de análisis. Al cabo de un año recurrí
a las termas, porque me acordé de Aix-les-Bains. Quiero decir, de su fama de rumbosas
temporadas de la gente más frívola y elegante de Europa; y de aguas cuya virtud curativa
se admitió desde tiempos anteriores a Julio César. Para que mi estado de ánimo cambiara y
para que reaccionara mi organismo, creo que yo necesitaba, más aún que las aguas, la
frivolidad.
Volé a París, donde pasé poco menos de una semana; después un tren me llevó a Aixles-
Bains. Bajé en una estación chica y modesta, que me sugirió la reflexión: «Para buen
gusto, los países del viejo continente. En nuestra América somos faroleros. Caben cuatro
estaciones de Aix en la nueva de Mar del Plata». Confieso que al formular la última parte de
esa reflexión, me invadió un grato orgullo patriótico.

lunes, 7 de noviembre de 2011

la ciencia en riesgo, según Nietzsche

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 En las obras que suceden al Origen de la tragedia, a partir de Humano, demasiado humano, el desenmascaramiento de la superficialidad del sujeto autoconsciente irá siempre de la mano del desenmascaramiento de la noción de verdad y de la disolución más amplia del ser como fundamento; tan es así que la expresión cumplida de la crisis de la subjetividad en Nietzsche está en el anuncio de «la muerte de Dios», que aparece formulado por primera vez en la Gaya ciencia y que resume en un enunciado emblemático el entero recorrido efectuado por Nietzsche en las obras que siguen al escrito juvenil sobre la tragedia. Plantea Deleuze

Pongamos otro ejemplo, el de la lingüística: se suele juzgar el lenguaje desde el punto de vista del que escucha. Nietzsche piensa en otra filología, en una filología activa. El secreto de la palabra no está del lado del que escucha, como tampoco el secreto de la voluntad está del lado del que obedece o el secreto de la fuerza del lado del que reacciona. La filología activa de Nietzsche tiene tan sólo un principio. Una palabra únicamente quiere decir algo en la medida en que quien la dice quiere algo al decirla.

En estas obras, por un lado, Nietzsche prosigue y radicaliza el desenmascaramiento de la superficialidad del yo, sobre todo a través del reconocimiento del juego de fuerzas de las relaciones sociales, y, en particular, de las relaciones de dominio. El inédito Sobre verdad y mentira en sentido extramoral muestra la constitución del mundo de la verdad y de la lógica sobre la base de «la obligación de mentir según reglas» socialmente fijadas, siguiendo un sistema de metáforas aceptado e impuesto por la sociedad, mientras que cualquier otro sistema metafórico en el que se expresa la creatividad de los individuos, cuando no es remitido sin más al inconsciente, es reducido a «ficción poética». Humano, demasiado humano, conducirá toda su crítica del conocimiento sobre bases análogas, pero insistiendo aún más en el hecho de que eso de lo cual tenemos experiencia consciente es aquello para lo que tenemos un lenguaje, nombres y posibilidad de descripción en la lengua socialmente convenida e impuesta. El mundo de la conciencia tiende, pues, a configurarse progresivamente como mundo de la conciencia compartida, o mejor dicho, como producto de la sociedad a través de los condicionamientos impuestos por el lenguaje. Pero no sólo los contenidos de nuestra conciencia que conciernen al mundo fenoménico son «ficciones» reguladas por las convenciones sociales; también la imagen que el yo se hace de sí mismo, la autoconciencia en el sentido más propio, es en realidad la imagen de nosotros mismos que los otros nos transmiten (y que nosotros adoptamos por razones de seguridad: por defensa tenemos, en efecto, que introyectar el modo según el cual nos ven los demás, y contar con él; pues generalmente en la lucha por la vida el mimetismo es un instrumento decisivo)[vi] . Aquello que creíamos egoísmo es, entonces, en verdad, «egoísmo aparente», tal como reza el título de un aforismo de Aurora: «La mayor parte de los hombres, independientemente de lo que piensen y de lo que digan de su “egoísmo”, no hacen nada a lo largo de su vida por su ego, sino sólo por el fantasma de su ego que ha llegado a formarse en la cabeza de quienes les rodean... Todos viven en una nube de opiniones impersonales y semipersonales... Todos esos hombres que no se conocen entre sí, creen en ese ser abstracto al que llaman “hombre”, que es precisamente sólo el resultado de aquellas opiniones personales, difusas y envolventes, que se desarrollan y viven con toda independencia de los individuos» (Aurora, af. 105). 

El carácter de «fantasma social» del yo tiene asimismo raíces «lingüísticas» (la obligación, para comunicar, de mentir según un sistema de mentiras o metáforas, socialmente aceptadas) y «disciplinares»: es la necesidad de comunicar nuestras necesidades a los otros lo que nos obliga a conocerlos de manera sistemática, a descubrirlos de una manera que resulte comprensible aunque sea superficial; pero todas estas exigencias parecen culminar en la relación «entre quien manda y quien obedece», relación que, principalmente, precisa la autoconciencia.

La ciencia no evita riesgos sino que los crea.  Se ha formado como una segunda conciencia según la cual la ciencia advierte peligros mientras la tecnología los afronta. Esta segunda conciencia, muy reciente, reconoce la existencia de in seguridades.  El mundo es a la vez global y regional. Es por un lado una red entre redes y es por el otro una posibilidad de identificación desde un repertorio interiorizado negativizador del resto. Esta identidad es reconocida por el mundo.
La historia de la antropología es en este sentido sumamente interesante puesto que va desde una construcción de lo distinto o lo otro, como aquello que uno no es, y como paso anterior al razonamiento sobre su identidad.

Reflexión


 La ciencia busca conocer otras cosas como búsqueda de identidad de la ciencia en sí misma, como ciencia del sujeto. Por eso se convierte en filosofía del sujeto o pensamiento absoluto del sujeto del conocimiento. Cuando el conocimiento no tiene más que descubrir se disuelve en momentos de ese sujeto que se contempla y se aterroriza en el riesgo de su viaje, al verse en las diferentes vueltas que da y que puede haber dado. Al reconocer que no ha recorrido todo, que existen elementos desconocidos, que el sujeto es algo incompleto que ha recorrido su historia como un sujeto completo. La hegemonía del sujeto sobre el objeto termina integrando al objeto como construcción. Esto significa que se ha construido algo que acepta ser conocido. No hay más riesgos que los propios del reconocimiento de la flaqueza del sujeto frente a su sensibilidad y rudeza, frente a su divague constante, frente al fracaso de no haber logrado contemplarse como intromisión del tiempo. Hay un deseo de riesgo en el sujeto, como si fuera necesario volver a entrar en infinitos giros alrededor de un sí mismo vacio, que no se percibe, o como si fuera sumamente neblinoso reconocer al sujeto. Esto se repite de modo amplificado en  el ambiente.  El ambiente como contexto no puede reconocerse porque se ha tomado conciencia de que se es parte del ambiente

lunes, 10 de octubre de 2011

un reportaje y un genocidio

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DIALOGOS › LA ANTROPOLOGA DIANA LENTON, A PROPOSITO DE UN NUEVO 12 DE OCTUBRE

“El Estado se construyó sobre un genocidio”

Integrante de la Red de Investigaciones en Genocidio y doctora en Antropología, Diana Lenton aporta pruebas del genocidio de los pueblos originarios. Campos de concentración, asesinatos masivos, fusilamientos y niños robados. Roca, el papel del Estado, la sociedad y los intelectuales.
Por Darío Aranda
–¿Por qué afirma que el Estado argentino se funda sobre un genocidio?
–El Estado moderno constituye una forma de entender las relaciones entre Estado y sociedad, y construye todo un modo político de accionar, una normativa, instituciones que se fundan en el mismo momento que se realiza el genocidio. Y no lo relacionamos sólo porque es contemporáneo al genocidio sino porque esa estructura de Estado requirió que no hubiera más diversidad interna en el Estado. Se anulan los tratados con los indígenas, el Estado se garantizó que no iban a interferir en la constitución de ese Estado. Es lo que se llama genocidio constituyente, son genocidios que dan origen a un Estado.
–Existen sectores que aún niegan que haya sido un genocidio. ¿Qué pruebas dan cuenta de que sí lo fue?–Las ciencias sociales no tienen un concepto analítico acabado. Desde el campo jurídico internacional sí, lo provee Naciones Unidades en 1948 para juzgar los crímenes del nazismo. Esa definición habla de distintos elementos. Es genocidio cuando se puede establecer la intencionalidad de destruir a un pueblo. Otra característica es impedir la reproducción de ese grupo y también el robo de niños, cuando son secuestrados y entregados a familias de grupos dominantes, y se les reemplaza los nombres, porque así se atenta contra la continuidad de ese pueblo porque se le roba la memoria.
–¿Qué hechos concretos hubo?–Matanza de población civil. Algunos tienen la imagen de batallas al estilo romántico de un ejército contra otro. La característica de la campaña de Roca es que está principalmente dirigida a la población civil. Las memorias del comandante Prado dicen claramente que el ataque a las tolderías es para caerles encima a las mujeres y niños que quedaron cuando los hombres no estaban. Estaba planificado así para llevarse el botín, sobre todo el ganado, y las familias porque ésa era la operación que iba a llevar a los indios a rendirse. Son operaciones contra la población civil, donde mueren mujeres y niños, o eran enviados como mano de obra esclava para el trabajo doméstico urbano o para la agroindustria, caña de azúcar y viñedos. También se cumplen otros elementos de genocidio, el someter a la población a condiciones que acarreen daño en su subsistencia, que pueda provocar enfermedad o muerte, y eso implicaron los traslados de la población sometida a campos de concentración.
–Ustedes dan cuenta de que el diario La Nación lo llamó crímenes de lesa humanidad.–Mitre decía que lo que hacía Rudecindo Roca, hermano de Julio Argentino, eran crímenes de lesa humanidad porque se fusilaban prisioneros desarmados y se tomaban prisioneros a mujeres y niños. Para un sector del espectro político no era lo correcto, incluso Mitre, que no era nene de pecho, que tuvo responsabilidad en la guerra del Paraguay con episodios espantosos, sin embargo estaba asombrado, no criticaba que se hiciera la Campaña, sí cuestiona que un gobierno estuviera minando su propia legitimidad al desoír lo que eran avances de la civilización.
–También hubo campos de concentración.–Hubo campos de concentración en Valcheta, Martín García, Chichinales, Rincón del Medio, Malargüe, entre otros. Son todos lugares donde se encierran a las personas prisioneras sin destino fijo. La autoridad militar era la dueña de la vida y muerte de ellos. La idea era de depósito porque iban a ser distribuidos. Eran prisioneros y esclavos. Se recibían pedidos de Tucumán, ingenios, de Misiones, estancias. Llegaban como familias y se los separaba. Hay pruebas de la violencia, cartas entre curas y arzobispos. Había muerte por las condiciones a las que estaban sometidos, ahí está también el genocidio. Y también había suicidios por el trauma social al que estaban sometidos. Los padres sabían que les quitaban a sus hijos, lo veían y decidían matarse. O mujeres que se tiraban al agua con sus hijos. En Valcheta hay documentos donde se describe que no se les daba alimentos y morían de hambre.
–¿Qué documentos existen?–Existe mucha documentación oficial para discutir la historia impuesta. Los archivos oficiales, Archivo General de la Nación, la Armada, los archivos de las provincias. Y archivos privados de personas, de militares que han escrito cartas. También documentos de la Iglesia: de ahí surgen datos de cientos de chicos destinados a Jujuy y Tucumán. Quedan claras las edades de servicio doméstico, chicos desde los 2 o 3 años y hasta los 8. Los adultos que eran destinados al cañaveral y morían con sus familias, eso también es parte del genocidio.
–¿Hay cifras?–El Poder Ejecutivo decía para 1879 que se habían trasladado 10 mil prisioneros de lo que era la frontera, se estaba recién en la zona norte de Patagonia, para trabajar hacia el Norte y Mendoza, industrias, servicios doméstico y Martín García. Para 1883, un informe oficial ya dice que son 20 mil. En el Chaco son cifras mucho mayores.
–¿Por qué la campaña militar al Norte no es tan conocida?–No ha habido una manera sistemática de presentar la historia y menos la historia de los pueblos indígenas. Nos han legado imágenes, hemos aprendido que el Estado o territorio actual se completa con Roca, y él estuvo en el Sur.
–Suele justificarse la violencia con que “hay que situarse en la época”, como si fueran normales esas campañas militares.–Algunos senadores como Aristóbulo del Valle, quizá la voz más clara contra la Campaña, preguntaban cuáles habían sido los resultados de la campaña al Sur y se decía que esos territorios no están incorporados al trabajo. Era el momento que se estaba rifando territorio, como dijeron en esa época observadores militares, no era para los pioneros ni para los agricultores, como se había prometido, sino para latifundistas. Aristóbulo del Valle denunciaba que el hombre había sido esclavizado, la mujer prostituida, los niños utilizados para el trabajo esclavo. No había, decía, ni avance económico ni cívico. Incluso hubo oposición de sectores de las elites.
–Igual se realiza.–Se hace y es un fracaso desde el punto de vista militar. Hacia 1884 lo que consigue el general Victorica, que estaba al frente como ministro de Guerra, es derrotar a los principales jefes, pero no consigue ocupar el territorio. Eso recién pasará hacia 1911. No consigue ocupar porque el Chaco estaba mucho más densamente poblado por pueblos indígenas y con una variedad de pueblos, de lenguas y culturas distintas.
–¿Fue igual de cruenta que la del Sur?–Sí, no sólo fue igual sino que esa operativa de secuestrar chicos, atacar mujeres, se extendió hasta avanzado el siglo XX; aun hoy todas las comunidades tienen recuerdos de los chicos robados por el Ejército.
–¿Cifras?–No las tenemos, estamos trabajando, pero las víctimas superan ampliamente las cifras de la Patagonia. Y hay otros sectores del país donde tampoco se sabe mucho.
–¿Por ejemplo?–Cuyo y la Puna. Estamos comenzando a trabajar lo que fue la Campaña a la Puna, que se conoció como Campaña al Susques, que se da por terminada en 1874, con la batalla de Quera. Aparentemente lo que más hubo fueron fusilamientos masivos que acabaron con la resistencia, lo que se llamó la Pacificación de la Puna, fusilamientos masivos durante 1874 y 1875.
–En Cuyo hubo campos de concentración...–Sí, por la campaña al sur de Mendoza y norte de Neuquén, donde tomaron gran cantidad de familias prisioneras, que fueron utilizadas en la industrias de la vendimia en lo que hoy es Malargüe. La persona que más sabe es Diego Escolar, que vive allá, tiene muy documentado y cuantificado no sólo los prisioneros sino también la cantidad de chicos que eran enviados solos a la vendimia para trabajar para siempre, no iban y venían.
–¿Roca es sólo un símbolo o el responsable?–Roca fue responsable del genocidio. Tuvo posibilidades de otro tipo de política. Hay pruebas de que él se informó con un enviado de su confianza en Estados Unidos para ver cómo funcionaban las reservas. Y estudió también a los franceses en Argelia. Decidió el modelo francés porque decía que el modelo de reservas era muy costoso. Hubo campañas militares anteriores, pero la de Roca fue la más sistemática y que tuvo un objetivo más declaradamente genocida. Hay declaraciones de Roca sobre destruir hasta el último indígena. Su discurso de asunción de la presidencia festeja que no cruza un solo indio la pampa.
–Es conocida la postura de los intelectuales de la derecha sobre Roca y los pueblos originarios. ¿Y la mirada de los intelectuales de izquierda o progresistas?–Hay cierto progresismo que se construyó sobre el paradigma que dio lugar al genocidio y a una noción de la Argentina sin indígenas. A gran parte de los intelectuales no les importan los pueblos originarios. Se ha construido una idea de progresismo que puede ignorar a los pueblos originarios como si no existieran y tenemos una izquierda que ha ignorado las luchas indígenas, por eso todo es mucho más difícil.
–¿Por qué el genocidio sigue pareciendo algo sólo de la dictadura y no también algo que afectó a los pueblos originarios?–Porque cuesta a gran parte de los argentinos considerar la historia de los pueblos indígenas como parte de la historia argentina. Tiene directa relación con asumir si es algo que les pasó y pasa a los argentinos o les pasó y pasa a otros.
–El juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, le agrega el factor de la clase social afectada.–Sin duda tiene que ver la clase social víctima, pero sobre todo hay una mirada racista dentro de lo que es el sentido común argentino. La sociedad argentina es racista respecto de los pueblos originarios. Se piensa que lo que sucede con otras personas no es tan importante, por eso hay dolores que no nos conmueven y otros que sí. Para mucha gente un campo de concentración se define como tal cuando ahí adentro hay gente que se parece a mí, si no, no es un campo de concentración.
–¿De ahí la negación del genocidio?–Tenemos un paradigma donde la palabra “genocidio” se puede aplicar cuando a mí me importa, cuando mi grupo de pertenencia es el afectado. Y la mayor parte de la intelectualidad, de la gente que construye teoría y construye consenso social en estas situaciones, compartimos un sistema cultural de pertenencia. Hasta tanto no podamos siquiera entender el dolor de los otros y sentirlo como el propio, no hay interculturalidad posible. No hay forma de dialogar.
–¿Interpreta continuidades de las campañas militares a fines del siglo XIX y la situación actual de muerte por desnutrición en Chaco, Misiones y Salta, o por represión en Formosa?–Los pueblos originarios son víctimas de un genocidio que aún no terminó. Por eso como Red hablamos de que en la Argentina existe un proceso genocida de los pueblos indígenas porque no le podemos encontrar la fecha de finalización. No sólo el Estado se construye sobre un genocidio sino que también nuestro marco de pensamiento se construye sobre el genocidio, de tal manera que no hemos salido aún de él. El genocidio realizado por el nazismo tiene fecha de finalización. El fin de la guerra, el suicidio de Hitler, los tribunales de Nuremberg. El genocidio de la dictadura tuvo una Conadep, juicios. El genocidio indígena no tiene fecha de finalización y no hay juicios.
–No existió un “Nunca más” para los pueblos originarios.–No hubo fecha de finalización. No hay ni hubo una instancia de reparación. ¿Cuál sería la instancia autorizada si queremos hacer juicios? Porque el Estado es el mismo Estado genocida. La única manera para poder realizar algo similar a los juicios de la dictadura es que también esté integrado por pueblos originarios.
–¿Lo cree posible?–Hoy en día hay un movimiento importante de pueblos originarios que no había hace diez años, y en algún momento se va a dar. No puede ser la misma sociedad genocida la que lleve la acusación; lo que sí puede hacer la misma sociedad genocida es movilizar la posibilidad de generar un cambio interno.
–¿Por qué “sociedad genocida”?–Porque hay procesos que se siguen produciendo. Si bien hay una apertura muy importante para la inclusión de los derechos específicos de los pueblos indígenas dentro de los derechos humanos, la actitud del Estado hoy en día no es la misma que se tenía hace diez años, hay un cambio positivo. Pero cuando esos derechos reconocidos de los pueblos originarios confrontan contra intereses económicos, ya sea del Estado o de particulares, siempre se atenta contra los pueblos originarios.
–¿Por ejemplo?–El Estado sustenta buena parte de su modelo en actividades como la soja, el petróleo y la minería, entonces el derecho indígena se cae. El mismo Estado que habilita a los pueblos originarios a hacer determinados reclamos por otro lado los hace callar con la violencia que sea necesaria cuando está en juego una actividad económica que el Gobierno impulsa.
–¿Cómo se entiende esa contradicción?–Por eso digo que la sociedad no terminó aún de ser genocida con los pueblos originarios. Porque frente a estos dos parámetros en conflicto automáticamente le da la razón al paradigma económico.
–¿La sociedad o el Gobierno?–Van uno con el otro, es un ida y vuelta. El paradigma económico es el que se constituyó junto con el Estado y hoy se desarrolla la continuidad de ese paradigma. Si bien hay espacios de apertura interesantes, cuando confrontan paradigmas el que sale ganador es el paradigma racista, donde tenés derecho a decir lo que quieras, pero si tenés petróleo en tu comunidad el organismo que decide no es el INAI, el Inadi, ni una oficina de interculturalidad, sino la Secretaría de Energía. Y punto, no hay discusión posible.
–Es la economía...–Cuando lo que está en juego son intereses económicos, siempre se atenta contra los derechos indígenas, con leyes que debieran respetarse.
–Las campañas militares tuvieron una matriz económica, una decisión política y una complicidad o al menos una indiferencia de la sociedad. ¿Observa paralelos?–Es muy similar. ¿Cómo se definió el avance económico a fines del siglo XIX? Se decidió por la apertura de nuevos terrenos para la explotación intensiva junto con nuevas tecnologías que tenían que ver con el manejo de la ganadería, alambrados, nuevas técnicas que acompañaban la inclusión de territorios para el mercado exportador. Y ahora estamos viviendo lo mismo, la soja es exactamente eso. La nueva tecnología y la incorporación de nuevos territorios que antes estaban libres, donde había comunidades que podían vivir.
–El petróleo y la minería repiten la misma lógica.–Lo están padeciendo, entre otros, los mapuches en zona de meseta. Cuando las comunidades se habían establecido en la meseta, ese lugar no era objetivo de explotación; ahora sí. Hoy sufren un acoso tremendo e ilegítimo de parte de mineras y petroleras.
–Hay un argumento legitimador que se repite: el progreso.–Sí, hoy es el desarrollo, como una utopía de la sociedad occidental, pero el problema es que se establecen como si fueran características que pudieran tener sólo la sociedad occidental y los otros no, y que además son a costa del vivir de los otros. El problema de este concepto de desarrollo o progreso, hoy encarnada en la política económica extractiva, es que se les da una entidad más importante que la vida y la dignidad humanas. El desarrollo es importante, pero, ¿es tan importante como para avalar que el avance petrolero, minero y sojero ocasione contaminación y muerte? Y, no es casual, siempre ese “progreso” es a costa del “otro”, nunca es a costa del grupo de pertenencia dominante.
–Usted afirma que el genocidio aún no tiene fecha de finalización, mientras los pueblos originarios se organizan y luchan.–Sin dudas, hoy han ganado visibilidad como nunca antes y tiene directa relación con la organización y los conflictos que enfrentan en los territorios. Por eso siento mucho respeto por los dirigentes e intelectuales indígenas, sé que hay diferencias como en cualquier espectro político, pero tengo un gran respeto porque tienen que tener mucha decisión y coraje, ya que están haciendo un trabajo de concientización, de educación política a todo el resto de la sociedad. Ser dirigente indígena sigue siendo profesión de riesgo, sobre todo en algunos provincias, porque es muy probable que vayas preso o te maten por defender el territorio. Nunca hay que olvidar que son pueblos que sufrieron un genocidio, pero se mantienen vivos.
Juan Manuel Salgado
Director
Observatorio de Derechos Humanos
de Pueblos Indígenas
http://www.odhpi.org

viernes, 23 de septiembre de 2011

un engaño una belleza -

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A punto de cortar. Una tijera propone que veremos cavidades con cuajada, con mermelada. Redonceces pretoriales, geometrías en una campamental corsaria  de aurea poligonal. Vuelan sobre los pelos aves. Campaña de la ciudad para ruedas sobrepujantes. La rueda deleita,  pero esa oportuna “de lecheidad” cambia de círculos. Porque los panes deleitan entre sí. Todo tiende a circular, hasta el viento. 

La tijera mordiente cortará el sostén agraviante, apretujante.  Mientras esperamos pensamos si una punta podría pinchar el pecho, y las gotas de sangre, jugosas como ambrosía, serían un cortejo. Son pechos de mujer. La mujer nos alimenta imaginariamente. La identificación es primaria. Solo una mujer es ambigua como para mostrar la feroz cuchilla capaz de cortar el nudo, capaz de quitarle la vida al deseo, capaz de darle vida. El deseo es solo eso, hacernos volver al pecho violentamente y quedarnos quietos después.

El imaginario se endurece como un limón reventón. Ella lo toma y beberá algo agrio,  al parecer, como con esfuerzo, como con feliz náusea. El fruto no gusta, al igual que el limón. Tiene aspereza ácida su extracto. Lo primordial  se retuerce en su liberación, no su alimentación. Alguien se atreve a sacar el jugo del limón y las palabras se caen y aflojan.  El mundo se va, el portador del néctar desvanece.

Ah, qué libertad posterior y cuánto fluir. Pero la tijera no ha cortado aún el sostén. La  fotografía es la misma. Solo una fantasía ha provocado mis piernas débiles, una fantasía ha aflojado mi deseo.  Ella se libera, ella se libera en el deseo. Qué estupendo sortilegio haberse imaginado tanto, si el filo no es más que un gran estímulo fijo, de papel. 

No se ha desparramado nada, ni los paralelos y mortales asfódelos, ni el limón ha derramado el prometido jugo. Ni ruedan las ruedas

Yo sigo en mi ordenador, abatido, engañado,  viendo cómo el viento libera los pelos del mundo. Las fotos admirables no engañan. Me he engañado yo con las fotos. El engañado puede ser libre, el que no se permite engañar se engaña con la mayor realidad.  El pelo suelto de la mujer está libre. Ella sufrió del engaño, está libre de él.

Libre de lo imaginado me apretujo concavidades de máquinas de emulsión. Ahora el filo se disipa en pelo hacia caprichos frontales de armas nobiliarias. Sueños de cebada fue la melena castaña flotando de la empujada liberante. Se fue la melena de los sueños con la gota de limón enblaquecida en su frente.


lunes, 19 de septiembre de 2011

XI ENCUENTRO DE HERMENÉUTICA APLICADA: "EL CUERPO DENUNCIA"

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"El cuerpo no es más que un conjunto de prácticas para lograr desprenderse del cuerpo….que sólo puede ser ocupado, poblado por intensidades". 
G. Delleuze



17-18 DE NOVIEMBRE DE 2.011

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PATAGONIA AUSTRAL - Campus de la Unidad Académica Río Gallegos (ciudad de Río Gallegos - Santa Cruz - Argentina)





Organiza: Área de Hermenéutica Aplicada e Interdisciplina UNPA 
Director: Dr. ALDO ENRICI


Fecha límite entrega de resúmenes  18 DE OCTUBRE.
Resúmenes. Hasta 200 palabras en Arial 11

e-mail:  marcealet@gmail.com

            hermeneuticaaplicada@gmail.com

            danielaciancia@hotmail.com


Destinado a: estudiantes - docentes-directores - Personalidades - otras instituciones...


  • Se entregaran certificados de asistencia y/o de exposición.
  • Las ponencias serán publicadas en actas en formato DVD - valor: $50 (pesos argentinos)
  • Serán publicados como artículos con referato en la revista universitaria: HERMENEUTIC
  • Consultar por alojamiento.


Temas sugeridos: 

- Cuerpo como placer, muerte, deseo

- El cuerpo y el gran Otro

- El cuerpo como cuidado

- Los cuerpos dóciles

- Cuerpos institucionales – cuerpos sociales

- Cuerpos colectivos - Corporaciones – cuerpos masivos- multitudes

- Cuerpo y trabajo, cuerpo y ambiente.

- Corpus, académico, literario.

- Cuerpos libres, cuerpos turistas

- La negación del cuerpo

- La palabra del muerto

- Cuerpos sociales- sociedad y cuerpo

- Cuerpos literarios

- Cuerpos urbanos – (construcciones de espacios, paisajes, urbanizaciones en relación a los cuerpos)

- Cuerpo y belleza

- Rigidez- lenguaje del cuerpo

- Enfermedades del cuerpo – el cuerpo y la carne- Cuerpo y espíritu

- Cuerpos marginados, excluidos, cuerpos malignos

- la salud del cuerpo - cuerpos vivos

- Cuerpos literatura y arte, (metamorfosis, monstruos, zombis)

- Cuerpos pintados, cuerpos y escultura, cuerpos del arte

- Cuerpo y delito



miércoles, 31 de agosto de 2011

turistización. estetización y Abraham Moles

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el turismo forma parte de una inquietud por  ocuparse de sí mismo. Como preferencia ocuparse de sí es un privilegio, es el distintivo de una superioridad social, por oposición a aquellos que han de ocuparse de los otros para servirles o que incluso han de ocuparse de un oficio para poder vivir. La superioridad que dan la riqueza, el estatus y el nacimiento se traduce en el hecho de tener la posibilidad de ocuparse de uno mismo”. (Foucault, 1982, 287). Pero a nivel filosófico puede trasladarse aquí al turismo la idea de Vattimo de estetización general de la existencia , reduciendo o eliminando el arte. La turistización general de la existencia, hace que todo tenga un sentido turístico, una parte de viaje, una parte de asombro, una parte de ocio y educación. La idea de Vattimo esbozada en 1986, cuando el final de la modernidad se sintomatizaba, ahora en 2011 aborda un rasgo económico y ambiental muy a la vista, que Abraham Moles supo describir como la época de las migraciones pacifistas más grandes de la historia, sedientas de beber del caudal de la fuente de la cultura. El salto es inverso, se trata de un salto cualitativo a lo cuantitativo. No importa cuan cualitativo sea el aprendizaje, el viaje, el logro de la búsqueda de sí. O mejor, los instruidos, los cultos, los intelectuales no pagan ese plus, sino que siguen o seguimos abriendo el camino para que los menos instruidos, los menos formados en el encuentro de lo distinto en lo obvio  masivamente lleguen a los sitios preservados

martes, 16 de agosto de 2011

borges inmortal o inmortalidad borgeana

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Dr. Gorka Bilbao Terreros

School of Cultures Languages and Area Studies, Hispanic Department
University of Liverpool
Gorka.Bilbao-Terreros@liverpool.ac.uk

Uno de los temas que con más asiduidad se asoma a las páginas de la obra de Jorge Luis Borges, junto al lenguaje, al tiempo o a los límites de la razón, es la posibilidad de la existencia eterna. Tradicionalmente, como se expondrá a continuación, la crítica ha entendido el posicionamiento borgesiano como uno en el que para acceder a la inmortalidad el individuo ha de transformarse en una suerte de ser superior mediante la recolección de vivencias ajenas, es decir, un hombre sería inmortal al aglutinar en sí mismo todas las experiencias de todas las vidas de todos los seres humanos. En este artículo, y tomando como referencia la historia corta “El inmortal” y una de sus clases magistrales que lleva por título “La inmortalidad”, se tratará de ofrecer una alternativa a esta perspectiva tradicional mediante el estudio de lo que el propio Borges acuñaría como “la inmortalidad cósmica”; una de carácter general, pero cuyo énfasis se sitúa en la falta de consciencia y en la disolución absoluta de cualquier rasgo de individualidad.

sábado, 30 de julio de 2011

david tomando milk- murakami y miguel angel

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murakami ha expresado su tensa situacion de comic, con pelo lacio, y velocidad rigida a través de Milk
un bello niño comic, eyaculando con su erguida explosion de semen, como si estuviera superando toda la carga superyoica de contención del arte. La contencion del arte fue explicita en Miguel Angel cuando su david es presentado -a pesar de ser el gran rey-. David, el gigante de Florencia no tiene su pene erguido, sino caído, proporcionalmente pequeño.
el gran David no hace sino mostrar su potencia. En cambio el gran Milk está en acto y su leche dibujando una gan fuerza cobra espiritualidad, como si se acabara este niño comic. Miguel Angel permanece en el descanso, en el vahido de su excelencia, similar a Ulises.David es conocido por su estrategia para enfrentar alguien más grande. su estrategia esta en esa pequeña disminución a la que ha llegado su expresión de sexualidad. su mínimo de testosterona lo lleva a la inteligencia pura, a la minima expresión que se concentra en un David de manos y antebrazos grandes. Milk es el instante de la pérdida, la caída en sí, el derrame de su conversión en eyaculación, salpicando la realidad con su astucia que va por los aires. No quiere ser astuto, ni hábil, ni salir de su comic.
 




miércoles, 20 de julio de 2011

el libro digital. por Juan Francisco Alonso y Miguel Ángel Barroso

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Libro digital: Jaque a la Galaxia Gutenberg



Un domingo cualquiera, quizá en la primavera de 2015, usted, querido lector, irá al quiosco, un gesto cotidiano como ha hecho esta mañana, en busca de su ABC. Durante toda la semana en la televisión habrán anunciado que, junto al diario, podría encontrar un cupón para canjear en unos grandes almacenes por un dispositivo electrónico de lectura. Un Kindle, por citar el ejemplo de moda, comercializado por Amazon en Estados Unidos. Un domingo empezará todo. Con ese e-reader, el suscriptor de ABC probablemente recibirá una clave para acceder al contenido de su periódico durante todo el año, cada mañana temprano, o actualizado varias veces al día, cada vez que se conecte a una red wifi. Y el comprador de periódicos de siempre se planteará una pregunta de esas que cambian nuestra forma de vida, como el día que empezamos a escuchar mp3 en lugar de discos físicos. ¿El próximo fin de semana volveré a por mi ejemplar en papel o aceptaré la oferta de una suscripción al periódico, una actualización constante, infinidad de servicios añadidos y el nuevo gadget, todo a un precio irrechazable, a cambio de un compromiso de permanencia similar al que utilizan las operadoras telefónicas?

A los expertos del mundo digital les acribillan con escenarios como éste. Quizá les confunden con Ray Bradbury. ¿Qué ocurrirá en 2015? «¿De verdad va a ir al portalibros la mitad de todo el negocio editorial en España?», se preguntaba escéptico en su blog José Antonio Millán, editor, escritor, lingüista y miembro del consejo científico de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Millán no cree en el apocalipsis, sino en «la coexistencia pacífica entre los dos medios». Y eso que su relación con «lo digital» empezó hace una eternidad. «Corría el año 1973... Era estudiante de Filología, y un compañero de Preu se había metido en Informática. ¿Y eso cómo es?, le pregunté. Yo andaba entonces con un trabajo de métrica latina y descubrí que los textos se podían digitalizar y analizar muy fácilmente». Luego vino su web, su escrutinio diario de estos asuntos, su papel de Bradbury. «Es imposible saber qué va a ocurrir en estos tiempos revueltos. Nadie sabe nada, y muchas cábalas obedecen a intereses concretos».

El avance de estos dispositivos ha sido menos veloz de lo que ahora nos parece, fascinados por la estrategia de Amazon. Han sido más bien movimientos espasmódicos, según la definición de Millán. Hacia 1996 apareció el Rocket eBook, un artilugio que hoy ni nos suena. En 2000, Stephen King vendió su novela «Riding the Bullet» sólo por internet. La compraron 500.000 personas. Luego lo intentó con «The Plant», un relato en capítulos por el que sus fans pagaban lo que consideraban justo, o nada, una vez descargado. La apuesta de King, uno de los grandes autores de best sellers de las últimas décadas, no fue suficiente para alimentar el nuevo sector. Y así hasta finales de 2007, cuando Jeff Bezos, el gran jefe de Amazon, parió el primer Kindle, el principio de algo. La segunda versión nació en febrero de 2009. Y la tercera, pensada para leer periódicos, apoyada por el New York Times y el Washington Post, este mes de mayo. Ahora sí, parece que todo va muy deprisa...

El nuevo orden digital

Bezos quiere ser el Steve Jobs (Apple, iPod) de los libros. Dicen que el 6 por ciento de los que vende Amazon.com son ya digitales. Y en el primer semestre del año ha sido capaz de presentar dos modelos del Kindle, que han revuelto las aguas del sector, sobre todo el último (el DX cuesta 498 dólares y el modelo anterior, 359). ¿Es la salvación de los periódicos?, leímos aquí y allá. La «suscripción Kindle» del NYT cuesta 13,99 dólares al mes (Washington Post o Boston Globe, a 9,99), incluida la conexión wireless para realizar la descarga, como en los libros. El NYT estudia rediseñar el periódico para estos dispositivos, y, mientras tanto, se especula con que Apple está a punto de lanzar su e-book, con la tienda iTunes como base de operaciones.

Javier Celaya, creador de Dosdoce.com, «predicador» del nuevo orden digital en colegios o en editoriales, dice que este año aparecerán unos quince modelos nuevos similares al Kindle y se muestra convencido de que, en diez años, la mitad de los ingresos de las editoriales no procederá del papel. A nuestra cita, en una librería de Madrid, un gesto de buena vecindad, llega con el i-Rex que utiliza para sus clases. «Los e-reader de primera generación (1995 -2003) emitían luz como los ordenadores y cansaban la vista. Los de segunda, como éste, utilizan tinta electrónica, una experiencia de lectura parecida a la de un libro. Además, podemos tomar notas o subrayar. Pero cada mes se perfeccionará algo: paso de páginas más rápido, incorporación del color y de los formatos multimedia, más capacidad, wifi...».

Celaya habla de los esfuerzos de algunas editoriales francesas, inglesas o alemanas por hincar el diente a los nuevos tiempos, pero la realidad en España aún es perezosa. El día 29 comienza en Madrid la Feria de Libro, una cita para «tocar» el papel y hasta a los autores. Hace años hubo un pabellón dedicado al libro electrónico, pero el invento murió, según Teodoro Sacristán, director de la Feria, por falta de interés. «En la edición de 2009 —aclara— nadie del sector de los contenidos o de los soportes ha solicitado participar en este encuentro. He estado en la feria de Fráncfort, busqué el Sony Reader por curiosidad y lo encontré en un pequeño stand de un rincón». Sacristán recuerda, en cambio, que el Ministerio de Educación sí organiza dentro de la Feria las «Jornadas sobre el libro digital: Del sinodal al digital». «Va a haber mucho debate y durante mucho tiempo, y eso es bueno».

¿Pero de verdad no hay interés entre los editores? ¿Ven lo digital como un futuro muy, muy lejano? Hace unos días hubo en Barcelona una cumbre en la que participaron representantes de Planeta, Alfaguara, Tusquets o Random House Mondadori. Allí se habló de cómo replantear los contratos de derechos con los autores y sus agentes para empezar a abrir el melón digital. Y hace unos meses, la empresa navarra Leer-e (www.leer-e.es), que vende soportes y contenido, anunció un acuerdo con la agencia literaria de Carmen Balcells para poner en marcha el proyecto Palabras Mayores, la edición en formato electrónico de obras clásicas de Goytisolo, Marsé, Delibes, Vargas Llosa o García Márquez.

Convivencia pacífica

Claudio López Lamadrid, director editorial de la división literaria de Random House, lleva mucho tiempo en el negocio. Es un lector profesional. Y, desde hace menos de un año, su vida resulta mucho más cómoda. En el verano de 2008 su empresa regaló un Sony Reader a todos los editores. En esas tripas que hacen bip bip viaja ahora la última novela de Orhan Pamuk, «El museo de la inocencia», ochocientas páginas que en otra época hubiera llevado por el mundo en su maletín. «Tenía uno antes de que me lo regalaran. Lo compré en Nueva York y me entusiasmó. Pero sólo lo utilizo para leer material de trabajo». Lamadrid también cree en la convivencia pacífica, y menciona el «elemento ideológico» que supone viajar o ir por la calle con un autor y no otro. «Los libros se tienen que ver y tocar».

En Planeta, uno de los gigantes del sector editorial en España, llevan un año trabajando en ello. «Falta que los dispositivos desembarquen definitivamente en España», apunta Santos Palazzi, director del área de Mass Market de la editorial. «A partir de 2010 las novedades emprenderán dos caminos: la imprenta y los e-books. Y nuestro fondo editorial —10.000 títulos— tendrá que ser digitalizado». El coste de adaptación no es ninguna broma: entre dos y tres millones de euros. También habrá que negociar los derechos digitales y la parte del pastel que se llevan los intermediarios. Los libreros tradicionales tendrán que ponerse las pilas y crear plataformas para ofrecer el producto al destinatario final a un precio más económico que un libro físico.

¿Cuánto? Algunos títulos clásicos se venden hoy a 9,99 euros. El PVP recomendado suele ir a misa en nuestro país y no parece que esa situación vaya a cambiar con el nuevo formato; sin embargo, en EE.UU. no hay política de precios fijos y por eso empresas como Amazon son tan agresivas.

¿El papel tiene los días contados? «A corto plazo, rotundamente no», afirma Santos Palazzi. «Hasta que un gadget electrónico no llega al 3 por 100 del público no se considera implantado. Hay 15 millones de hogares en España; haría falta que unos 450.000 dispusieran de esos lectores para hablar de un nicho de mercado interesante. Si tenemos en cuenta que en la actualidad el 50 por ciento de la población española no lee ni un libro al año... Los libros electrónicos suponen el 0,7 por 100 de la venta editorial en Estados Unidos, país pionero donde, por ahora, hay mucha oferta y pocas compras. Los dispositivos son caros; en cambio, tienes un libro de bolsillo que te proporciona unas diez horas de ocio por diez euros».

Y sin embargo, el lema de Grammata, una empresa granadina que vende el e-book Papyre, es «Hacia el libro sin papel». Su propietario, Juan González de la Cámara, empezó a creer hace cuatro años que la tinta electrónica era una realidad. Investigó. En 2007 llegó a un acuerdo con un fabricante chino para distribuir en España el modelo Papyre, un lector electrónico que se entrega con 600 libros de dominio público. En el segundo trimestre de 2008 vendieron 4.500 unidades, y en 2009 esperan llegar a las 20.000. «Venimos a sumar y no a sustituir, sobre todo en determinados campos, como la Universidad», afirma Jesús María Pagalajar, director de Marketing. En la Universidad de Granada todas las facultades utilizan ya o están a punto de hacerlo el Papyre como sistema de consulta.

«Hay que coger el toro por los cuernos», señala Javier Cámara, gerente de la conocida Librería Cámara, de Bilbao, y miembro de la junta directiva de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que reúne a 1.600 establecimientos. «¿Qué somos, sino vendedores de contenidos? Hablamos de un nuevo formato, como en su día fueron los audiolibros... Es algo tan sencillo como proporcionar al cliente lo que demande». En su tienda venden 150 títulos clásicos, no sujetos a derechos, en el interior de artilugios como el Papyre, el iLiad o el Hanlin, cuyo precio oscila entre los 300 y los 700 euros, según los documentos que contengan (el tamaño de la pantalla, de 6 a 10 pulgadas, también condiciona el precio). ¿Y el público? Cámara cree que surgirá un nuevo perfil de usuario, poco acostumbrado a leer pero al que le mola ese punto fashion de las nuevas tecnologías. Santos Palazzi, de Planeta, añade que este producto será muy atractivo para la gente de cierta edad a la que le fatiga la tipografía de los libros tradicionales. «En los electrónicos se puede elegir el tipo y el tamaño de la letra para hacer los textos más cómodos a la lectura».

El fin de las pesadas mochilas

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (www.cervantesvirtual.com) fue concebida hace diez años por la Universidad de Alicante con el apoyo del Banco de Santander y la Fundación Marcelino Botín. Arrancó con un puñado de entusiastas y con 2.000 registros bibliográficos. Hoy cuenta con 115.000 registros —que incluyen la mayor parte de las obras maestras de la literatura en lengua española—, un gancho para que cada mes sirva 12 millones de páginas (725 millones desde 1999). Su director general, Manuel Bravo, piensa que las bibliotecas virtuales no acabarán con las reales. «Coexistirán. El formato electrónico no puede compararse al placer de tocar un libro. Pero internet abarata las pequeñas ediciones, apoya la venta en general y ofrece accesibilidad a todo el mundo». Para 2010 planean crear un portal móvil con 120 obras imprescindibles de nuestras letras, aunque la aspiración es llegar al millar. Se podrán descargar en portalibros y en teléfonos móviles. Falta negociar con el fabricante del soporte.

Las clases sin libros y el fin de esas mochilas pesadísimas forman parte de un futuro no muy lejano, según los expertos, y más aún tras el anuncio del presidente Zapatero de que los portátiles van a llegar a las aulas. ¿Ocurrirá de verdad así? Un estudio de la empresa The Cocktail Analysis apunta que los consumidores españoles están dispuestos a pagar 75 euros por uno de estos aparatos, cuando, hoy, ninguno vale menos de 299. En el sector creen que será un inconveniente pasajero: los e-reader tenderán a costar lo que un mp3. Entonces tal vez asistamos al principio del fin de la imprenta.

www.abc.es

lunes, 11 de julio de 2011

imagina y sueña

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Cuando nos emplazamos hacia los años sesenta advertimos que fue una época confusa en la historia política del mundo. Una comprensión posible pasa por reconocer el afrontamiento de la guerra fría insinuando ideales de paz, libertad, justicia en los países centrales, aunque ideales de emprendimientos revolucionarios en Asia, África y Latinoamérica. Los primeros discursos políticos  eran escritos y pronunciados para lo televisión, lo cual resultaba un compromiso distinto. Era hablar a cada ciudadano en vivo, mirándolo a la cara. Los afroamericanos, en Estados Unidos, recibían un tratamiento cruel por parte de la policía y de organizaciones políticas ultra nacionalistas. Los negros, simbolizaban una parte, tal vez la más legendaria de la historia de la discriminación y el racismo. Situaciones de este tipo llevaron a llamar a estas propuestas, iniciativas soñadoras, evidente en músicos y poetas de la época:

“You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one”[1].

Mi sueño es que nos reunamos y así el mundo será uno. La estrofa pertenece a John Lennon. Se aprecia como el mismo presume que lo considerarán un soñador, “pero no soy el único”. Tal vez muchos son los soñadores, mucho es el sueño, mucha la esperanza reinante en esos comienzos de los  70, cuando Lennon adhería plenamente al pacifismo. No obstante la balada pide que imaginemos, que gocemos de ese sueño como si fuera cierto. Como contrapunto ante la gran alarma nuclear,  la gran discriminación hacia el tercer mundo y el socialismo en general, se estatizaba la resistencia política, a partir de movimientos vinculados con el arte, la experimentación con otras dimensiones de la vida, un espíritu comunitario y contrario a los acontecimientos bélicos, con inspiración en el inconciente, el amor, la libertad y el pensamiento utópico.



[1] Pueden decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vivirá como uno. John Lennon, Imagina.


jueves, 30 de junio de 2011

EL MERCADO DE DIOS

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Mariana Valdez-


El tema del ensayo se basara en reflexionar la afirmación: “el mercado como dios”, que surgió a raíz de pensar nuestra relación con el mercado, nuestro acercamiento con él a través de la cotidianidad, cómo nos invaden los mensajes publicitarios, con nuevas tecnologías, con bienes y servicios, que nos hacen creer que para pertenecer, debemos adquirirlos; situación propia del estadio en la sociedad posmoderna.
Al recorrer distintos blogs “me encontré” con uno en especial, que comenzaba proclamando el nacimiento de un nuevo “Dios”. Así, recordando las palabras enunciadas por Nietzsche: “Dios ha muerto”. Sin embargo, nos incita a no preocuparnos ya que inmediatamente aparece un sustituto externo para idolatrar: “El mercado”. ¡Ya tenemos dios externo que adorar!
Cumple con todos los requisitos. A saber: incognoscible, intocable, invisible, está en todas partes. Está por encima del hombre, de todos los seres animados y de la propia Tierra. Todo puede ser (y de hecho, lo está siendo) sacrificado en su nombre. Por lo tanto, todos debemos ser temerosos de él, de no desviarnos de sus mandatos. Tiene su forma de manifestarse en la Tierra: El dinero. Pero solo puede ser trasmitido por sus sacerdotes: Financieros y banqueros.
Quienes actualmente, son los que pueden canalizar “su poder”.
Tiene sus templos y catedrales: Bancos y Bolsas. Ahí podrá ser adorado en todo su esplendor. En sus templos, de rodillas y humillados, podremos solicitar “su manifestación” ante sus sacerdotes. Únicos mediadores entre él y nosotros. Ellos, sus sacerdotes, son quienes conocen que quiere “el mercado” y cómo complacerlo.
También tiene sus mandamientos resumidos en tres:
1º Creerás en “el mercado” tu dios sobre todas las cosas.
Seguirás su ley de “oferta” y “demanda”, sin preguntarte si están manipuladas.
Nada existe, ni puede existir fuera de él.
Esto me llevo a preguntarme: ¿El mercado es un nuevo dios? ¿Se puede escapar de dominio? ¿Qué promesas encubre? ¿Qué mandamiento exige?
Para cumplir con la tarea propuesta me parece interesante destacar que el tratamiento del ensayo estará centrado en desnudar el interior, el objetivo y lo que nos dejo el neoliberalismo (evangelio del mercado) en nuestro país, de su pretensión a partir de la economía de legitimar un sistema político.
En primer lugar elegí el tema, para reflexionar la influencia del modelo neoliberal en nuestro país durante la presidencia del Carlos Menem, como todos sabemos a priori marco un antes y un después en cuanto paradigma político económico y social, hablar de sus medidas que ocurrieron, sus influencias en la sociedad, lo que nos dejaron sus mandamiento y las consecuencias de su obediencia debida en nuestro país.
Mi análisis no escapara del ojo de la Ética, que es el estudio filosófico de la moral, como disciplina filosófica que se ocupa de la corrección e incorrección de nuestros actos (el bien y el mal) para que nos ayude a ver más allá de las conductas morales encubierta y nos brinde herramientas para nuevas alternativas de la misma. Es por ello que opte por reflexionar esta temática siguiendo los lineamientos de Charles Taylor, exponente de una perspectiva hermenéutica encaminado a la crítica social y cultural, en su teoría de la autenticidad indaga las formas del individualismo ético moderno frente al cual realiza un esfuerzo de recuperación de las fuentes sustantiva de valoración de determinadas tradiciones culturales. Asimismo nos incita a reivindicar el lugar de las comunidades en la constitución de la identidad personal y colectiva.
Me pareció propicio contar con el aporte de dos autores que nos hablan de la ética desde lugares diferentes uno de ellos es F Von Hayek, que nos habla de una nueva ética que es la del mercado, del mundo de los negocios y los contratos, la ética de la sociedad civil, que abandona la persecución de fines colectivos a favor de reglas abstractas, de aplicación general, que facilitan la obtención de fines individuales. En contrapartida tenemos a F.J Hinkelamment teólogo y economistas, famoso por su sagacidad y seriedad pondrá en evidencia el carácter ideológico y dominante del marco neoliberal, marcado por su antihumanismo de su ética depredadora que bajo su ropaje de cientificista tantos males a causado en nuestras sociedad latinoamericanas. Es probable que a lo largo del ensayo, elija de mediador para cuestiones estrictas a Baruch Spinoza quien fuera uno de los más grandes exponentes del racionalismo del siglo XVII, pocos filósofos fueron perseguidos en esa época como él, que sufrió toda clase de persecuciones por criticar a la religión oficial, fue el primero en realizar una crítica histórica de la Biblia, negando la posibilidad de que ésta fuera inspirada por Dios; considerando que

EL MERCADO DE DIOS

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Mariana Valdez-


El tema del ensayo se basara en reflexionar la afirmación: “el mercado como dios”, que surgió a raíz de pensar nuestra relación con el mercado, nuestro acercamiento con él a través de la cotidianidad, cómo nos invaden los mensajes publicitarios, con nuevas tecnologías, con bienes y servicios, que nos hacen creer que para pertenecer, debemos adquirirlos; situación propia del estadio en la sociedad posmoderna.
Al recorrer distintos blogs “me encontré” con uno en especial, que comenzaba proclamando el nacimiento de un nuevo “Dios”. Así, recordando las palabras enunciadas por Nietzsche: “Dios ha muerto”. Sin embargo, nos incita a no preocuparnos ya que inmediatamente aparece un sustituto externo para idolatrar: “El mercado”. ¡Ya tenemos dios externo que adorar!
Cumple con todos los requisitos. A saber: incognoscible, intocable, invisible, está en todas partes. Está por encima del hombre, de todos los seres animados y de la propia Tierra. Todo puede ser (y de hecho, lo está siendo) sacrificado en su nombre. Por lo tanto, todos debemos ser temerosos de él, de no desviarnos de sus mandatos. Tiene su forma de manifestarse en la Tierra: El dinero. Pero solo puede ser trasmitido por sus sacerdotes: Financieros y banqueros.
Quienes actualmente, son los que pueden canalizar “su poder”.
Tiene sus templos y catedrales: Bancos y Bolsas. Ahí podrá ser adorado en todo su esplendor. En sus templos, de rodillas y humillados, podremos solicitar “su manifestación” ante sus sacerdotes. Únicos mediadores entre él y nosotros. Ellos, sus sacerdotes, son quienes conocen que quiere “el mercado” y cómo complacerlo.
También tiene sus mandamientos resumidos en tres:
1º Creerás en “el mercado” tu dios sobre todas las cosas.
Seguirás su ley de “oferta” y “demanda”, sin preguntarte si están manipuladas.
Nada existe, ni puede existir fuera de él.
Esto me llevo a preguntarme: ¿El mercado es un nuevo dios? ¿Se puede escapar de dominio? ¿Qué promesas encubre? ¿Qué mandamiento exige?
Para cumplir con la tarea propuesta me parece interesante destacar que el tratamiento del ensayo estará centrado en desnudar el interior, el objetivo y lo que nos dejo el neoliberalismo (evangelio del mercado) en nuestro país, de su pretensión a partir de la economía de legitimar un sistema político.
En primer lugar elegí el tema, para reflexionar la influencia del modelo neoliberal en nuestro país durante la presidencia del Carlos Menem, como todos sabemos a priori marco un antes y un después en cuanto paradigma político económico y social, hablar de sus medidas que ocurrieron, sus influencias en la sociedad, lo que nos dejaron sus mandamiento y las consecuencias de su obediencia debida en nuestro país.
Mi análisis no escapara del ojo de la Ética, que es el estudio filosófico de la moral, como disciplina filosófica que se ocupa de la corrección e incorrección de nuestros actos (el bien y el mal) para que nos ayude a ver más allá de las conductas morales encubierta y nos brinde herramientas para nuevas alternativas de la misma. Es por ello que opte por reflexionar esta temática siguiendo los lineamientos de Charles Taylor, exponente de una perspectiva hermenéutica encaminado a la crítica social y cultural, en su teoría de la autenticidad indaga las formas del individualismo ético moderno frente al cual realiza un esfuerzo de recuperación de las fuentes sustantiva de valoración de determinadas tradiciones culturales. Asimismo nos incita a reivindicar el lugar de las comunidades en la constitución de la identidad personal y colectiva.
Me pareció propicio contar con el aporte de dos autores que nos hablan de la ética desde lugares diferentes uno de ellos es F Von Hayek, que nos habla de una nueva ética que es la del mercado, del mundo de los negocios y los contratos, la ética de la sociedad civil, que abandona la persecución de fines colectivos a favor de reglas abstractas, de aplicación general, que facilitan la obtención de fines individuales. En contrapartida tenemos a F.J Hinkelamment teólogo y economistas, famoso por su sagacidad y seriedad pondrá en evidencia el carácter ideológico y dominante del marco neoliberal, marcado por su antihumanismo de su ética depredadora que bajo su ropaje de cientificista tantos males a causado en nuestras sociedad latinoamericanas. Es probable que a lo largo del ensayo, elija de mediador para cuestiones estrictas a Baruch Spinoza quien fuera uno de los más grandes exponentes del racionalismo del siglo XVII, pocos filósofos fueron perseguidos en esa época como él, que sufrió toda clase de persecuciones por criticar a la religión oficial, fue el primero en realizar una crítica histórica de la Biblia, negando la posibilidad de que ésta fuera inspirada por Dios; considerando que

domingo, 26 de junio de 2011

una explicacion de la muerte de dios

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NIHILISMO Y LA MUERTE DE DIOS PARA NIETZSCHE
El nihilismo es un advenimiento de unas repetidas frustraciones en la búsqueda de significado o más precisamente «la desvalorización de los valores supremos». Nihilismo en Nietzsche se refiere al proceso histórico que surge en el reconocimiento de un valor sumo y termina en la asunción o reconocimiento de múltiples cosas valorables al volverse inoperante lo que antes se mostraba como lo supremo. El nihilismo acontece en nuestro tiempo como manifestación de la ausencia de una medida única y al mismo tiempo como la proliferación de múltiples medidas, que en cada caso, pueden aparecer como válidas. Nietzsche ve en el despliegue del nihilismo toda fundación de cultura europea, la que surge como destino necesario de este proceso. La visión religiosa del mundo había sufrido ya un gran número de cambios por perspectivas contrarias, cayendo en el escepticismo filosófico, y en las teorías científicas evolucionistas y heliocéntricas modernas, lo que no hace más que confirmar la desvalorización de los valores supremos. A lo ya señalado, hemos de sumar una creciente presencia de lo democrático, la que se muestra como la afirmación de una individualidad independiente de Dios y acreedora de la igualdad, de la medianía. La democracia, aparece a los ojos de Nietzsche como un momento del despliegue del nihilismo igualmente negador de la vida que los que la antecedieron. Ambas manifestaciones del nihilismo se muestran a Nietzsche como negaciones de la vida en la medida en que niegan u olvidan dimensiones de ella que a su vista aparecen como constitutivas de ella, como inalienables a lo que a él se le aparece como vida. Estas dimensiones negadas de la vida se muestran en ámbitos tan determinantes como el constante darse del devenir y las diferencias entre los hombres.
Nietzsche, ve esta condición intelectual como un nuevo reto para la cultura europea, lo que se ha extendido a sí mismo más allá de un pequeño punto de no-retorno. Nietzsche conceptualiza esto con su famosa frase, «Dios ha muerto», que aparece en La gaya ciencia y en Así habló Zaratustra. La frase, por una parte señala el fin de eso que antes aparecía como lo imperante y por otra indica un terreno fértil, un terreno inexplorado, en el cual Nietzsche mismo es un colono. A partir de la frase "Dios ha muerto", Nietzsche se refiere tanto a la ceguera del pasado en tanto incapacidad de ver esto, como a la asunción de una nueva posibilidad de relacionarse con lo que es, posibilidad dada por la asunción de dicha muerte.
Nietzsche trata esta frase más que como una mera declaración provocativa, casi como una revelación, como si representase el potencial de nihilismo que arrastra el alzamiento y el progreso en el contexto de un concepto absurdo y sin significado
cristiandad como institución y Jesús En su libro El Anticristo, Nietzsche escribe sobre cómo la cristiandad se ha convertido en una ideología establecida por instituciones como la Iglesia, y cómo las iglesias han fallado a la hora de representar la vida de jesus.
Nietzsche contrasta a los cristianos con Jesús, a quien admiraba de gran modo. Nietzsche argumenta que Jesús transcendió las influencias morales de su tiempo creando su propio sistema de valores. Jesús representaba un paso hacia el suprahombre. Al final, Nietzsche clama sin embargo: en contraste con el suprahombre, quien abraza la vida, Jesús negaba la realeza en favor de su «Reino de Dios». La negación de Jesús para defenderse a sí mismo, y su muerte, eran consecuencias lógicas de su desajuste de sistema de ideas. Nietzsche entonces analizó la historia de la Cristiandad, descubriendo una distorsión progresiva de modo grotesco de las enseñanzas de Jesús. Él critica a los primeros cristianos por convertir a Jesús en un mártir y la vida de Jesús dentro de la historia de la salvación de la humanidad como motivo para dominar a las masas, encontrando a los apóstoles cobardes, vulgares y resentidos. Argumenta que la sucesivas generaciones malentendieron la vida de Jesús, mientras la influencia de la cristiandad.
El cristianismo lleva hasta el final el desprecio por la vida iniciado por la filosofía platónica y su superación radical es necesaria para la aparición del hombre nuevo, del superhombre. Nietzsche parte del ateísmo: la religión no es una experiencia verdadera pues Dios no existe.
el cristianismo es “platonismo para el pueblo”, comparte el mismo espíritu que anima a Platón, la incapacidad vital para aceptar todas las dimensiones de la existencia y el afán de encontrar un consuelo fuera de este mundo. El cristianismo no añade nada esencialmente nuevo a la filosofía platónica al presentar una escisión en la realidad: por un lado el mundo verdadero, eterno, inmutable, en donde se realiza el Bien, la Verdad y la Belleza, y por otro el mundo aparente, cambiante, abocado a la muerte e imperfecto; el mundo del espíritu frente al mundo de la corporeidad.
el cristianismo fomenta los valores propios de la “moral de esclavos” (humildad,  sometimiento, pobreza, debilidad, mediocridad), y, añade Nietzsche, los valores mezquinos (obediencia, sacrificio, compasión, sentimientos propios del rebaño); es la moral vulgar, la del esclavo, de resentimiento contra lo elevado, noble, singular y sobresaliente; es la destrucción de los valores del mundo antiguo. Con el cristianismo, dice Nietzsche, se presenta también una de las ideas más enfermizas de nuestra cultura, la idea de culpabilidad, de pecado, de la que sólo se puede huir con la afirmación de la “inocencia del devenir” o comprensión de la realidad y de nosotros mismos como no sometidos a legalidad alguna, a ningún orden que venga de fuera, con la reivindicación de la conducta situada “más allá del bien y del mal”.
Nietzsche no valora tan negativamente la figura de Jesús ni del cristianismo primitivo pues considera que el llamado cristianismo debe más a San Pablo que a Jesús. Presenta a Jesús  como un revolucionario, un anarquista contrario a todas las manifestaciones del orden, del poder religioso tradicional, uno de los más destacados defensores de la renuncia a la violencia y a los brillos mundanos de sus contemporáneos; y por esta actitud subversiva fue crucificado.
aunque todas las religiones son falsas, unas son más adecuadas que otras. El politeísmo es falso pero expresa mejor la riqueza de la realidad que el monoteísmo pues  no se ha separado radicalmente de la vida: el mundo de los olímpicos, por ejemplo, refleja la pluralidad y riqueza de la realidad, sus aspectos luminosos, ordenados y positivos y los oscuros, caóticos y negativos; el monoteísmo representa el extravío de los sentidos, el invento de un transmundo, la desvalorización del verdadero mundo y la máxima hostilidad a la naturaleza y a la voluntad de vida. El concepto de Dios  refleja los valores en los que cree una cultura, así el Dios cristiano representa los valores negativos y contrarios a la vida, mientras que el mundo divino propuesto por el politeísmo representa los valores afirmativos, la fidelidad a la Naturaleza. La superación del cristianismo (y la consiguiente “muerte de Dios”) ya iniciada por la Ilustración es fundamental para la transmutación de todos los valores, para la recuperación de los valores de la antigüedad perdidos tras la aparición de esta religión y de la filosofía.
 Cuando Nietzsche predica la muerte de Dios no quiere decir que Dios haya existido y después haya muerto (un absurdo). Esta tesis señala simplemente que la creencia en Dios ha muerto, expresa el fin de toda creencia en entidades absolutas. Veamos los principales aspectos de esta concepción:
    DIOS NO CREA AL HOMBRE SINO EL HOMBRE A DIOS
La creencia en Dios sirve para dar un consuelo a los hombres de la miseria y sufrimiento existente en este mundo; es una consecuencia de la vida decadente e incapaz de aceptar el mundo en su dimensión trágica; la idea de Dios es un refugio para los que no pueden aceptar la vida. Nietzsche considera que estamos ante un acontecimiento actual; estamos en un tiempo histórico clave pues en él observamos la necesidad de su final.
Nietzsche se refiere al dios del cristianismo, pero también a todo aquello que puede sustituirle, porque Dios no es una entidad sino un lugar, una figura posible del pensamiento, representa lo Absoluto. Dios es la metáfora para expresar  la realidad que se presenta como la Verdad y el Bien, como el supuesto ámbito objetivo que puede servir de referente a la existencia por encontrarse más allá de ésta y darle un sentido. Todo aquello que sirve a los hombres para dar un sentido a la vida, pero que sin embargo se pone fuera de la vida, es semejante a Dios: la Naturaleza, el Progreso, la Revolución, la Ciencia, tomadas como realidades absolutas son el análogo a Dios. Cuando Nietzsche declara que Dios ha muerto quiere indicar que los hombres viven desorientados, que ya no sirve el horizonte último en el que siempre se ha vivido, que no existe una luz que nos pueda guiar de modo pleno. Para Nietzsche con dicha “muerte” podemos y debemos vivir sin lo absoluto, en la “inocencia del devenir”. Es la condición para la aparición del superhombre.
Nietzsche no propone el imposible vivir sin valores; propone más bien invertir la tabla de valores: superar la moral occidental, moral de renuncia y resentimiento hacia la vida, mediante una nueva tabla en la que estén situados los valores que supongan un sí radical a la vida. Llama “rebelión de los esclavos” al triunfo del cristianismo y el judaísmo, que sustituyen la moral aristocrática que Nietzsche cree encontrar en el mundo griego antiguo por la moral de los esclavos. Con el cristianismo prospera la moral de los débiles, de los que quieren huir del rigor de la vida inventándose un mundo objetivo y justo. Nietzsche atribuye a los judíos la sustitución del código moral aristócrata  o moral de señores (voluntad de jerarquía, excelencia, amor a lo que eleva, a la diferencia,  moral de la persona que crea valores), por la Moral de esclavos (voluntad de igualdad, resentimiento contra la vida superior, censura la excepción, glorifica lo que hace soportable la vida a los enfermos y débiles de espíritu, la concordia, altruismo, hermandad entre los hombres, se encuentra con los valores dados) La transmutación de los valores es la superación de esta moral de esclavos para recuperar de nuevo la moral aristócrata, y permite el triunfo del código moral del superhombre.
         Por su parte, el superhombre es el hombre nuevo que aparece tras la “muerte de Dios”. Nietzsche lo concibe como el individuo fiel a los valores de la vida, al “sentido de la tierra”. Su caracterización de esta figura humana es ambigua, dando lugar las siguientes tesis a peligrosas interpretaciones, incluida la nazi:  fue contrario tanto al igualitarismo cristiano como al socialista (hay hombres inferiores y hombres superiores; el superhombre pertenece a este segundo grupo); moral de la violencia: llega a atribuir al superhombre rasgos terribles (falta de compasión, desprecio por los débiles, crueldad, gusto por la acción, el combate y la guerra); en muchos textos emplea los calificativos más exagerados para criticar al judaísmo, al cristianismo y reivindicar la ferocidad y empuje de los pueblos germánicos. Sin embargo, en su obra encontramos también elementos muy importantes contrarios a esta interpretación:
   * Manifestó expresamente su hostilidad ante los alemanes y la cultura alemana.
La figura del superhombre no se puede separar de la consideración general nietzscheana relativa al platonismo y la muerte de Dios; implica una concepción filosófica y una teoría de la historia ajena por completo a las ideas nazis. El hombre al que hay que superar es el que se somete a los valores tradicionales, a la “moral del rebaño”, a la moral basada en la creencia de una realidad trascendente que fomenta el desprecio por la vida, la corporeidad y la diferencia entre las personas.
El superhombre sólo es posible cuando se prescinda absolutamente de la creencia en Dios, cuando se realice hasta el final la “muerte de Dios”; el nazismo defiende el culto a la raza y al Estado, predica la superioridad del grupo sobre el individuo, pero es esencial a la filosofía nietzscheana la tesis de que no existe lo universal: Nietzsche no cree en realidades universales, para él no existe la Humanidad, ni la Raza, ni la Nación. La noción de Raza, de Destino de un pueblo, de Estado, de Nación, en las que cree el nazismo son diversas máscaras bajo las que se oculta lo Absoluto.
El Estado es una de las mayores perversiones creadas por el hombre; el Estado representa lo abstracto, su conducta es conducta despersonalizada, trata a los individuos de un modo indiscriminado, y el individuo, cuando se somete a él y se preocupa por él, pierde su individualidad, creatividad y libertad. 
       El superhombre no se puede identificar con una clase social con privilegios que le puedan venir por la tradición o que descansen en su poder social (con la aristocracia, por ejemplo), ni con un grupo definido biológicamente (con una raza); pero lo podemos reconocer a partir de su conducta moral:
Rechaza la moral de esclavos: la humildad, la mansedumbre, la prudencia que esconde cobardía, la castidad, la obediencia a una regla exterior, la paciencia consecuencia del sometimiento a un destino o a un mandato, el servilismo, la mezquindad, el rencor.
2.  Rechaza la conducta gregaria: detesta la moral del rebaño, de los que siguen a la mayoría, de los que siguen normas morales ya establecidas; como consecuencia de su capacidad y determinación para crear valores, no los toma prestados de los que la sociedad le ofrece, por lo que su conducta será distinta a la de los demás.
3. Crea valores: aunque los valores morales son invenciones de los seres humanos no todos los hombres los crean; muchos –la mayoría– se encuentran con los valores ya creados por otros, siguen las modas, los estilos vitales vigentes; el primer rasgo del superhombre es precisamente éste: inventa las normas morales a las que él mismo se somete; y los valores que crea son fieles al mundo de la vida y le permiten expresar adecuadamente su peculiaridad, su propia personalidad y riqueza.
4. Vive en la finitud: no cree en ninguna realidad trascendente, ni en Dios ni en un destino privilegiado para los seres humanos, una raza, una nación, o un grupo; no cree que la vida tenga un sentido, como no sea el que él mismo le ha dado; acepta la vida en su limitación, no se oculta las dimensiones terribles de la existencia (el sufrimiento, la enfermedad, la muerte) es dionisíaco.
5. Le gusta el riesgo, las nuevas y difíciles experiencias, los caminos no frecuentados, el enfrentamiento; no está preocupado ni por el placer ni por el dolor, ni propio ni ajeno, pues pone por encima de ellos el desarrollo de su voluntad y  de su espíritu; es duro consigo mismo y con los demás, es valiente, no huye de ninguna forma de sufrimiento: sabe que de estas experiencias puede salir enriquecido y crecer.
6. Es contrario al igualitarismo: ama la exuberancia de la vida, le gusta desarrollar en él mismo y en los demás aquello que sea lo más propio; no tiene miedo a la diferencia.
7. Ama la intensidad de la vida: la alegría, el entusiasmo, la salud, el amor sexual, la belleza corporal y espiritual; puede ser magnánimo, generoso, como una muestra de la riqueza de su voluntad.
8.  En conclusión: el superhombre es la afirmación enérgica de la vida y el creador y dueño de sí mismo y de su vida, es un espíritu libre.
       En “Así habló Zaratustra” nos cuenta tres transformaciones del espíritu: de cómo el espíritu se transforma en camello, el camello en león y, finalmente, el león en niño. El camello representa el momento de la humanidad que sobreviene con el platonismo y que llega hasta finales de la modernidad; su característica básica es la humildad, el sometimiento, el saber soportar con paciencia las pesadas cargas, la carga de la moral del resentimiento hacia la vida. El león representa al hombre como crítico, como  nihilista activo que destruye los valores establecidos, toda la cultura y estilo vital occidental. Y el niño representa al hombre que sabe de la inocencia del devenir, que inventa valores, que toma la vida como juego, como afirmación, es el sí radical al mundo dionisíaco. Es la metáfora del hombre del futuro, del superhombre.

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Ideas y pensamientos

  • aaah: que esto se convierta en red, sin propietarios. Por eso amigos de Google, MSN, Facebook, estamos a un paso del sueño de Marx. Solo falta que renuncien a la propiedad del aire.
  • ah la petulancia de Nietzsche, abusando de su enfermedad para ser inmune
  • AH. LA PETULANCIA DE SOCRATES CUANDO DIJO "SOLO SE QUE NO SE NADA".:LO CORRECTO ES EL ENUNCIADO "EL QUE NO SABE NO LO SABE". SOCRATES ANTICIPÓ A DESCARTES COMETIENDO EL MISMO ERROR, LA MISMA MODESTIA INTELECTUAL, QUE LUEGO DIJO "NO DUDO QUE DUDO". PUEDO DECIR "SOLO DIGO QUE NO HABLO". POR ESO ESTAS JUGADAS DEL LENGUAJE SON MUY LEJANAS Y CONFUNDEN. SOCRATES SABIA Y NO ERA UN SABIO. NO SE PUEDE ESTAR TAN SEGURO DE QUE NO SE SABE, DE QUE SE DUDA, DE QUE SE EMPLEA EL LENGUAJE.
  • basta de mirar las ilusiones
  • cuando mas se persigue algo mas se depende
  • LA TRAGEDIA INVOLUCRA AL AUTOR
  • LA VERDAD NO ES UNA PERO DEBE SER ALGO
  • solo se ama a los hijos como se debe amar a una mujer
  • un sueño suele costar la vida

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